La remota Islandia fue uno de los últimos reductos de la vida nórdica de tiempos vikingos, y el lugar donde se atesoraron y conocieron la tinta las antiguas sagas y relatos de los tiempos vikingos.
Sin embargo, hace cosa de un milenio fue convertida al cristianismo, y el culto a los viejos Aesir -dioses del Asgard, lugar celestial- desapareció al influjo de la cruz.
Pero los viejos dioses pueden tener una nueva oportunidad, ya que un nuevo culto pagano llamado Ásatrúarfélagið ha prosperado últimamente en la isla.
Con 2.400 miembros sobre una población total de 330.000 personas, los fieles de este "nuevo viejo" culto han decidido la construcción de su propio templo, que según informa The Independent, será circular y abovedado, y estará situado en una colina con vista a la capital islandesa, Reykjavik.
Los líderes y adeptos del nuevo culto afirman que no se han volcado al paganismo porque en verdad crean en las antiguas leyendas salvajemente sobrenaturales de sus ancestros, sino porque las ven como "metáforas" de la vida.
"Yo no creo que nadie crea en un hombre tuerto que cabalga sobre un caballo de ocho patas", dice Hilmar Örn Hilmarsson, sumo sacerdote de Ásatrúarfélagið, aludiendo al dios Odín. Divinidad principal del panteón escandinavo, Odín había dejado un ojo como pago en la fuente de Mimir, y a cambio de ello se le había otorgado la sabiduría. Su caballo, tal como menciona Hilmarsson, se llamaba Sleipnir y tenía el doble de patas que un corcel normal.
"Vemos las historias como metáforas poéticas y una manifestación de las fuerzas de la naturaleza y la psicología humana", agrega el sacerdote, que en breve contará con un templo donde adorar al mencionado Odín, así como a otros dioses nórdicos como Thor, Frigga o Tyr.
El templo celebrará bodas y funerales y observara el arcaico ritual llamado Blot, una versión nórdica de las libaciones griegas, donde los asistentes beben en un cuerno en homenaje a los dioses. Al igual que en el caso griego, el ritual incluía hecatombes, es decir sacrificio de animales.
Sin embargo, este nuevo culto ha decidido obviar esa parte, por considerarla "una molestia".