Amalia Gutiérrez, periodista de investigación, nos cuenta la historia.
Paralelamente, deja ver lo independiente -o dependiente- que puede llegar a ser en el ejercicio de su profesión.
La agilidad del relato, el lenguaje cercanamente coloquial, la psicología de la protagonista, de otros logrados personajes y la impecable resolución, mantienen en vilo al lector.
Un policial "a la uruguaya", narrado con pulso firme e inalterable suspenso.