En plena etapa de discusión presupuestal, y en medio de un conflicto con el sindicato de Adeom, el intendente de Montevideo, Mario Bergara, afirmó en entrevista con Montevideo Portal que apunta en su gestión a “mejoras sustantivas” en la limpieza y la movilidad, aunque también dijo que buscará “darle un impulso fuerte a la revitalización de la Ciudad Vieja”, que entre otros aspectos pasan por su repoblamiento.

En la entrevista, Bergara se refirió al proyecto de reforma del transporte, y dijo que los detalles finales del proyecto serán resueltos en el corto plazo. Además, detalló cuáles son aquellos aspectos ya consensuados, como el uso de ómnibus articulados y el intercambiador a nivel de subsuelo en la zona de Tres Cruces.

Bergara también habló sobre las críticas que recibió el gobierno departamental por parte de las murgas en el último carnaval y planteó que varias pueden ser de recibo, aunque también explicó por qué las “matizaría”. “Hay desafíos enormes hoy que, en buena medida, tienen que ver con cambios en la problemática, y también con cosas que no se hicieron correctamente quizás a tiempo”, dijo.

El intendente también fue consultado sobre si estaría dispuesto a solicitar la esencialidad para el área de limpieza, en caso de agravarse el conflicto. “La esencialidad no es una herramienta en el relacionamiento laboral, es en todo caso consecuencia de un riesgo mayor, como el caso eventual de riesgo sanitario, si uno tuviera una situación de residuos que pusiera en riesgo la salud de la gente”, dijo.

En cuanto a los reclamos sobre la actividad de los cuidacoches, Bergara reafirmó que “no está sobre la mesa la consideración de prohibir” su actividad en Montevideo.

Si pensás de acá a unos años, sacando el tema del proyecto de transporte de El Pinar a Ciudad Vieja. ¿Con cuál obra te gustaría que se te recuerde? 

No precisamente con una obra puntual. Sino más bien con una cuestión más integral que involucre mejoras sustantivas en el tema de la limpieza de la ciudad. También mejoras sustantivas en la movilidad, en el transporte, y que obviamente está vinculado al proyecto metropolitano, pero no solo. Mejoras sustantivas en temas de veredas, que me parecen muy importantes sobre todo en las áreas de asentamientos, en la periferia. Donde no es que haya que restaurar veredas, sino que definitivamente hay que hacer veredas nuevas. En sostener de buena forma todo un conjunto de actividades que la Intendencia realiza. Que son una enorme cantidad. En el terreno de las políticas sociales me gustaría contribuir a resolver un tema que me parece acuciante en la sociedad uruguaya, y en particular en Montevideo, que es el de las personas que tristemente están viviendo en situación de calle. En sostener la actividad de las policlínicas, sostener toda la actividad cultural en la que participa la Intendencia de Montevideo. También seguir impulsando el turismo en Montevideo, que es el departamento que más turistas recibe en el país. En fin, creo que es más bien una visión integral, y no un megaproyecto que digas ‘esto lleva el nombre de’. Me parece que eso, si va de alguna manera en oposición a la integralidad de la solución de los temas, no tiene un gran valor.

Recuerdo que en tu periodo en el equipo económico se hablaba mucho de los platitos chinos —por los objetivos de inflación, dólar, déficit y otros—. ¿En esta etapa cuál dirías que son los platitos montevideanos y cómo te ves lidiando con ellos?

No tienen la misma lógica en el conflicto de objetivos, como era en aquel caso. Pero sí hay muchas cosas. No hay un organismo, en Uruguay seguro, que desarrolle más actividades que la Intendencia de Montevideo. Porque incluso comparado con las otras Intendencias del país hay tareas…. Hay una muy, muy voluminosa, que es la del saneamiento, que es solo responsabilidad de la Intendencia en Montevideo. Y en el resto del país es de la OSE. Entonces en realidad sí hay que estar con todo el abanico abierto de tareas. Y siempre lo que hay ahí es un conflicto de índole presupuestal. Obviamente cuando uno vuelca más recursos a un área, de alguna manera no se las está volcando a otra. Por eso la formulación presupuestal hay que hacerla con cuidado, pero además teniendo claras las prioridades. Cuando uno tiene clara la visión y el horizonte de hacia dónde quiere ir, y define claramente también las prioridades, es más natural determinar dónde puede ir un poco más de presupuesto, y dónde no. Dónde sostener presupuesto y qué cambios hacer en la organización. Creo que ahí están un poco esos dilemas cotidianos que la gestión implica.

La esencialidad no es un tema de caprichos. Es un tema que debe tener una fundamentación. Las bases que se solicitó, recuerdo el caso de la Intendencia de Ana Olivera, fue sobre la base de una declaración de riesgo sanitario del Ministerio de Salud Pública. Esas son dimensiones que están en otra órbita, que no es la de la Intendencia. La esencialidad no es una herramienta en el relacionamiento laboral, es en todo caso consecuencia de un riesgo mayor, como el caso eventual de riesgo sanitario, si uno tuviera una situación de residuos que pusiera en riesgo la salud de la gente. O sea que eso no está en la órbita de definición nuestra y obviamente si hay una declaración del Ministerio de Salud Pública vinculada a riesgo sanitario de la población, tendremos que actuar en consecuencia de alguna manera. Pero nosotros aspiramos a no llegar a esa situación. Nosotros seguimos con un talante de diálogo con los trabajadores, con Adeom. Obviamente hubo un revés del proceso de negociación, porque nosotros, partiendo de lugares distantes, hubo meses de negociación donde se nos permitió llegar a un punto de acuerdo, de preacuerdo, que la mayor parte de la directiva Adeom firmó. Vuelvo a decir, después de que ambas partes hicimos grandes esfuerzos para llegar allí, la Asamblea de Adeom en dos oportunidades no avaló ese acuerdo. Se nos vino dos veces con una contrapropuesta que era volver al punto inicial o a veces en algún punto incluso más allá, con lo cual es muy difícil. Nosotros habíamos, hasta esta última asamblea, sostenido la propuesta del preacuerdo. Ahora después de esto, eso ya no corre. Entonces, si los dos volvemos a puntos tan distantes, no sé, no está fácil ver cómo sigue esto en un proceso de negociación, porque las distancias son muy grandes.

No es un tema de pulamos alguna cosa y reevaluemos. No es eso. En materia salarial, por ejemplo, el preacuerdo le daba a los trabajadores un aumento salarial en el salario base como hacía 20 o 25 años que no sucedía, más un cronograma certero de presupuestaciones, de promociones, de ascensos, y de ingresos. Todo eso llevaba a un incremento de la masa salarial de algo más del 4%. El planteo de Adeom ahora arranca de un aumento salarial de órdenes de 12%. O sea, es mucha la distancia. Evidentemente, ni por asomo estamos en condiciones de plantearnos la posibilidad de ni siquiera buscar un punto medio. O sea, pasar del 4 al 8%, no es factible. Yo espero que los diálogos permitan volver a centrar un poco el eje en este terreno. Sabemos que no es sencillo, pero bueno, nosotros tenemos una responsabilidad que es con la ciudadanía, con la gestión responsable de la intendencia, con tener relaciones laborales saludables, pero con reglas claras. Entonces, vamos a esperar. Aspiramos sí a no llegar a situaciones de distorsión y decaimiento en la provisión de un servicio tan básico como el de la recolección de residuos, como para generar la situación que hablábamos hace un rato. 

“Si los dos volvemos a puntos tan distantes, no sé, no está fácil ver cómo sigue esto en un proceso de negociación, porque las distancias son muy grandes”

La intendencia tiene, desde el plazo pasado, unos datos abiertos que, entre otras cosas, permiten monitorear por distintas zonas cómo viene el vaciamiento del contenedor. Más allá de eso, de lo que es público, quiero saber si ustedes tienen algún tipo de diálogo con el Ministerio de Salud Pública  sobre eventual riesgo sanitario si el conflicto continúa y cuándo podría ser. 

El diálogo con el Ministerio de Salud Pública es permanente por temas de servicios permanentes que se coordinan con salud pública. En particular, sobre este tema, no ha habido ninguna instancia de poner en consideración la situación. Creo que la ciudad no está ni cerca de plantearse temas de riesgo sanitario por temas de basura. Y, bueno, alguien querrá correr con el poncho al Ministerio de Salud Pública por esto, pero la responsabilidad institucional hace que las cosas se miren con objetividad y no al grito. Y a trabajar con la responsabilidad que tanto el MSP como la Intendencia tienen con la ciudadanía.

En Colonia hace unos días se aprobó una resolución para prohibir los cuidacoches y también se ha instalado el planteo en Montevideo por parte de la oposición. ¿Cuál es tu posición al respecto?

No tenemos sobre la mesa la consideración de prohibir a los cuidacoches. Obviamente hay ciertos niveles de regulación, de registro, y eventualmente si hubiera casos de afectación de la convivencia ciudadana también hay mecanismos. Pero no tenemos sobre la mesa la posibilidad de prohibir la actividad de los cuidacoches.