El siguiente video registra una escena curiosa, incluso para los estándares australianos, donde los encuentros entre humanos y animales deparan episodios por demás raros.

Para empezar, desde Lassie a Rex hemos aprendido que es el perro quien debe arrojarse en defensa o rescate del amo, y no al revés. Además, los animales que le dan suspenso y terror al asunto suelen ser peligrosos depredadores: cocodrilos, serpientes, tigres, pero no canguros.

Sin embargo, en este caso la situación es la opuesta: El perro "protector" es atacado por un canguro -animal que no se caracteriza por su agresividad, aunque sabe defenderse- y el dueño del can debe sacar la cara por su mascota.

Cual si se tratara de un match de box, humano y marsupial se plantan cara a cara y en guardia, pero el combate se salda con rapidez: un único puñetazo en el hocico calma el furor del canguro, y lo convence de que marcharse es su mejor opción.