"Con la crisis nos dimos cuenta de que había menos gente que usa el gimnasio" afirma Merche Laseca, propietaria del gimnasio Easy Gym, situado en la localidad vasca de Arrigorriaga, quien aclara que no es nudista, y que más allá de que no tiene ningún problema con esa práctica "esta iniciativa se trata de dinero".
En entrevista con la cadena británica BBC, Laseca explica el modo en que arribaron a la decisión de incluir programas de entrenamientos para nudistas. La clave fue un sondeo realizado en el la zona, donde dos piscinas ofrecen la posibilidad de tomar baños sin ropa. Además, en la cercana localidad de Sopelana se realiza anualmente una carrera nudista.
Por otra parte, una encuesta entre los numerosos integrantes de la Asociación Naturista Vasca, reveló que el 90% de ese colectivo está dispuesto a apoyar la iniciativa.
En cuanto a la conveniencia y practicidad de realizar gimnasia en cueros, las opiniones están divididas. Laseca segura que "hay muchas cosas que usted puede hacer desnudo fácilmente", saliendo al cruce de sus detractores. "Ser un naturista no significa ser tonto. Si una mujer lo necesita, puede ponerse un top". Aclara.
Sin embrago, los responsables de otro gimnasio de la región, creen que la gimnasia sin ropas es una práctica poco recomendable.
"Cada uno por su lado, pero creo que es lo más antihigiénico del mundo" afirma Idoya Echevarría, dueña de un gimnasio en Bilbao. "Es tu ropa la que captura el sudor cuando haces ejercicios", añade la empresaria y deportista. "Entonces, ¿a dónde va todo el sudor, si estás desnudo? ¿Sobre las máquinas, el piso? ¿O a la persona a tu lado?", se pregunta.
Si bien la sesión inaugural de gym nudista no fue demasiado concurrida, Laseca dice que las personas que participaron se divirtieron mucho. A partir de mayo, su establecimiento dedicará las tardes de sábado y todo el domingo a sesiones de ejercicio nudistas, y afirma que ya contactó a un profesor de yoga dispuesto a dar clases en esos días.