Los bomberos de la localidad de Colatina, en el estado brasileño de Espírito Santo, culminaron con éxito una ardua y atípica labor de rescate: tuvieron que rescatar a una perrita que se encontraba atrapada en un sitio de muy difícil acceso.
La dueña del animal dijo que este se perdió el pasado martes 5 mientras ella trabajaba en una plantación de café. No se supo más de Bolinha [Bolita, en español] hasta el jueves 7, cuando sus ladridos condujeron a la propietaria y a varios vecinos hasta una zona rocosa. Allí comprobaron que la perrita había caído dentro de una angosta y profunda grieta. La situación era desesperante, porque el animal era incapaz de salir por sí mismo, y las personas presentes no contaban con medios para rescatarla.
“El rescate de la perra Bolinha requirió abrir un acceso en un terreno rocoso de extrema dificultad y con la necesidad de avanzar lentamente debido al espacio reducido e inestable. Cada avance se realizó con precaución, priorizando la seguridad del equipo y de la víctima”, detallaron en redes sociales los bomberos de Colatina.
La complejidad de la labor obligó a interrumpirla durante la noche, y fue retomada en la mañana siguiente. Entre una jornada y otra, la labor de rescate insumió seis horas de trabajo. Durante la noche, la dueña de Bolinha permaneció en el lugar y, desesperada, le arrojaba alimento y le hablaba para reconfortarla.
“Tras abrir el acceso necesario —extremadamente estrecho— un bombero tuvo que ajustar su postura operativa, incluso quitándose el casco, para aumentar su alcance y llegar al punto exacto donde se encontraba el animal. La técnica, la precisión y el trabajo en equipo fueron cruciales para el éxito de la operación y el desenlace seguro del incidente”, escribieron los socorristas.
Finalmente, Bolinha regresó a la superficie, asustada pero ilesa, y fue entregada a los brazos de su dueña.