Watson deslumbró a todos con su metamorfosis en pantalla, desde la tímida niña que encarnó a Hermione Granger en la saga Harry Potter hasta convertirse en un referente de la moda y el estilo, así como una de las bellezas más destacadas del ambiente.
Eso le vale que un mes sí y el siguiente también, sea convocada por las revistas de moda de todo el mundo para ilustrar sus páginas.
En el caso de la edición de Elle de noviembre, Watson reflexiona además sobre la presión del ambiente para que las mujeres luzcan "perfectas" según los estándares de belleza dominantes.
"Me preocupo por lucir bien", afirma, pero señala que su paso por Los Ángeles la impactó. "Lo encontré terrible porque vi a toda esa gente joven haciéndose cirugías plásticas. Pero lo cierto es que no quiero lucir como todas las demás".
"No tengo dientes perfectos, no soy flaca como un palo. Quiero ser una persona que se siente bien en su propio cuerpo y que puede decir que lo ama y que no quiere cambiar nada", agregó.
"Es tan ridículo, parece una meta tan irreal. "Creo que las actrices que son realmente exitosas son las que se sienten cómodas en su propia piel y siguen pareciendo humanas", concluyó.