Quienes recorren la Ruta 10 rumbo a Cabo Polonio, Valizas o Aguas Dulces, tienen una parada obligatoria a la altura del km 267: el puente sobre el arroyo Valizas, un lugar tan pintoresco como tranquilo, donde confluyen la naturaleza, la pesca artesanal y la vida simple de un pequeño poblado.
Este curso de agua de 10 km une la laguna de Castillos con el océano Atlántico, y forma un paisaje de gran belleza: aguas calmas, garzas blancas, botes de madera, casitas bajas y pescadores que conviven con la biodiversidad del lugar.
Paseos, ombúes y aves
Una de las mejores formas de disfrutarlo es pasar la tarde en la orilla o embarcarse en alguna de las excursiones hacia la Barra de Valizas o el Monte de Ombúes, donde se puede apreciar una vegetación típica de bañados y una gran variedad de aves.
Postales del atardecer
El atardecer visto desde el puente es otro de los imperdibles: el cielo se tiñe de tonos naranja y dorado, mientras la silueta de algún pescador se refleja en las aguas quietas. Ideal para una foto y un momento de desconexión total.
Pesca de camarón y sabor local
El principal sustento de sus habitantes es la pesca, especialmente la del camarón durante la zafra entre marzo y abril. Las noches sin luna ofrecen un espectáculo único: las luces de los faroles de los pescadores brillando en la oscuridad sobre el agua.
A orillas del arroyo, algunos puestos de venta ofrecen camarones frescos, pescado del día, tartas caseras, empanadas y bebidas frías. Todo en un entorno rústico, auténtico, que conserva el encanto natural del este uruguayo.