Serena Williams nos tiene acostumbrados a sus trajes de diseño para jugar al tenis, que suelen salir de la ortodoxia cromática en el vestuario que suele utilizarse en este deporte. Minifaldas oscuras y trajes ceñidos, entre otros experimentos, contrastan con la vestimenta suelta y de color blanco que es común en las demás tenistas.
Serena acaba de recuperarse de una intervención por una embolia pulmonar que puso en riesgo su continuidad en el tenis, y ya está preparada para volver al circuito.
Para demostrarlo, colocó en su perfil de Twitter una fotografía de su retorno a los entrenamientos. Lo más impactante, sin embargo, fue el traje que eligió para su regreso a la competición, que a primera vista parece bastante incómodo para jugar.
Se trata de un traje de licra fluorescente y de una sola pieza, que le cubre completamente el cuerpo y le queda muy ajustado.
Serena no ha jugado un solo partido oficial desde que ganó el último torneo de Wimbledon, en julio pasado.