La Policía y la Fiscalía siguen investigando el caso del siniestro, ocurrido la semana pasada, en el que falleció una familia de cuatro integrantes —entre ellos dos menores de dos y nueve años— luego de que una camioneta embistiera de atrás el auto en el que circulaban.

Junto a los niños, iban sus padres: Gustavo Daniel Souza y María Ximena Russo, de 32 y 48 años, respectivamente. El conductor de la camioneta, un hombre de 48, quedó emplazado por 60 días mientras las autoridades avanzan en las indagatorias.

Por otro lado, un quinto ocupante iba en el auto familiar. Este hombre era compañero de Souza en el establecimiento donde ambos trabajaban. De acuerdo con los primeros datos, fueron hasta la ciudad de Florida y regresaban al campo, luego de hacer algunas compras que tenían previstas.     

De acuerdo con lo que comunicó la Policía Caminera en su momento, por las características del impacto, el vehículo que embistió al auto de las víctimas circulaba a alta velocidad. 

Esto último es algo que ha sido comprobado por la Policía Científica en las pericias iniciales hechas en la escena. Si bien el informe final se presentará en las próximas semanas —para esto es clave la información de la computadora de la camioneta—, se estableció que el vehículo frenó unos 300 metros luego de impactar contra el auto. 

De hecho, la camioneta terminó cruzando un alambrado de un campo y lejos del auto en el que circulaba la familia. Según pudo saber Montevideo Portal en base a fuentes policiales, el conductor de 48 años declaró que no llegó a ver el vehículo en el que iban los fallecidos. 

“No los vi. Cuando quise ver, sentí el ruido y vi todo negro”, indicó el hombre a los efectivos policiales que trabajaron en la escena. Los informantes indicaron que no hay indicios de que el auto circulara con las luces traseras apagadas y que quedó establecido que las delanteras iban encendidas.