El viernes 2 de enero, con el sol cayendo sobre Manantiales y la naturaleza como escenario, Corona inauguró una vez más la temporada de verano con el Corona Sunset 2026, un evento que reunió a miles de personas para disfrutar de un atardecer distinto en Punta del Este. Música, rituales de bienestar y una atmósfera pensada para desconectar del ruido cotidiano se combinaron en una jornada que ya se consolidó como un clásico del inicio del verano uruguayo.

Esta edición tuvo un valor simbólico especial para la marca, ya que funcionó como cierre de la celebración por los 100 años de Corona a nivel global, un siglo asociado a momentos simples, auténticos y compartidos. En ese contexto, el Sunset volvió a presentarse como una síntesis de su identidad, con la naturaleza y el disfrute consciente como ejes centrales de la experiencia.

El Corona Sunset resume todo lo que es la marca: naturaleza, música y ese disfrute simple que se da cuando desconectamos del ruido exterior. Vivir este atardecer rodeados de amigos conectando con el momento y hacerlo además como cierre de nuestro centenario, fue la mejor manera de brindar por lo que somos”, afirmó Joaquín Esandi, gerente de Marketing de Corona, en diálogo con Montevideo Portal.

El evento fue organizado por la marca y producido por Brothers, con una propuesta que invitó a los asistentes a conectarse con el entorno desde distintos planos. Desde el ingreso, los rituales de wellness marcaron el tono de la jornada, con espacios de meditación guiada que acompañaron la transición hacia el atardecer. A eso se sumaron zonas de styling y maquillaje, además de un shop oficial donde se podían adquirir productos de la marca, todo integrado al paisaje natural del lugar.

En el plano musical, la jornada tuvo a la música como hilo conductor, con sets a cargo de DJs locales e internacionales. La grilla incluyó a Juan Hansen y NonCitizens desde Argentina, Lee Burridge desde Reino Unido, además de Naho Van Velthoven representando a Uruguay, generando un clima que acompañó el ritmo del sol hasta su caída definitiva.

Foto: cedida a Montevideo Portal

Foto: cedida a Montevideo Portal

Para Esandi, sostener la vigencia del Corona Sunset implica un esfuerzo constante, aunque profundamente disfrutable. Explicó que el evento se convirtió en una forma de celebrar la identidad de la marca en un entorno que potencia la experiencia, con Manantiales como un escenario privilegiado por sus atardeceres y su cercanía con la naturaleza, donde las personas pueden compartir música, una cerveza y un momento de desconexión con amigos o seres queridos.

La elección del horario también aparece como uno de los diferenciales de la propuesta. El gerente de marketing señaló que comenzar la experiencia a media tarde permite vivir la fiesta de día, acompañar el pasaje hacia la noche y, al mismo tiempo, terminar temprano, algo que el público valora especialmente. A eso se suma una propuesta gastronómica que forma parte del ADN del evento, junto con las clásicas coronas con lima en las distintas barras del predio.

Al evento asistieron alrededor de 4.000 personas, entre ellas figuras nacionales e internacionales como Zaira Nara, Emilia Attias y Victoria Saravia, consolidando al evento como uno de los encuentros más convocantes del inicio de la temporada esteña.

Fiel a su compromiso con el medioambiente, la edición 2026 se desarrolló bajo un enfoque sustentable, con la eliminación de plásticos de un solo uso y la promoción activa del reciclaje. Esta línea de trabajo se enmarca en el objetivo global de la marca de combatir la contaminación en playas, ríos, mares y océanos, reforzando su vínculo con la naturaleza más allá del evento puntual.

De cara al futuro, Esandi adelantó que Corona continuará desarrollando sunsets a lo largo del año, con propuestas en distintos puntos del país, además de su presencia en torneos de surf y festivales vinculados a la cultura de playa. El crecimiento sostenido del evento, tanto en convocatoria como en impacto, también se refleja en el pulso de la temporada, que según describió se siente más activa en playas, paradores y espacios gastronómicos de Punta del Este.