El hecho ocurrió en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de la ciudad estadounidense de Omaha.
Tal como se aprecia en el video, uno de los gorilas del lugar parece irritarse especialmente con una niña, que gesticula desde el otro lado del vidrio protector.
Enfurecido, el primate carga con fuerza contra la pequeña, impactando contra el cristal, al que consigue resquebrajar.
El hecho generó pánico entre los visitantes, y posteriormente el video se popularizó en las redes, superando los trece millones de visitas en menos de una semana.
Dennis Pate, director del establecimiento, explicó a la prensa local que el vidrio en cuestión estaba diseñado para rajarse sin partirse en caso de un fuerte golpe, y enfatizó que nadie corrió peligro.