Un carpintero keniano reclama 195 millones de chelines (casi 2 millones de dólares) al Gobierno de su país por no haberle pagado dos sillones presidenciales que talló en 1992, informan hoy medios locales.

El carpintero, Solomon Njoroge Kiore, ganó un concurso público y fabricó los dos sillones para el entonces presidente keniano, Daniel Arap Moi, quien los usó durante un año para luego devolverlos sin pagar la factura.

En 2007, Kiore denunció al Ejecutivo, quien ahora busca resolver el litigio de forma amistosa -aunque el carpintero denuncia que nadie se ha puesto en contacto con él desde el pasado febrero-, ya que, si se suman los costes de almacenamiento, el total podría suponer más de 1.000 millones de chelines (casi 10 millones de dólares, unos 8,4 millones de euros).

Ahora, los sillones permanecen guardados bajo llave en su almacén, algo que, según el carpintero, ha provocado que su negocio "sufra inmensamente", porque no puede "permitir que cualquier ciudadano de a pie se ponga a manosear un instrumento de poder".

Los problemas para el carpintero se deben a que el Gobierno no inventarió los sillones, por lo que reclama que haga oficial que adquirió dichos asientos en septiembre de 1992.

Desde entonces, Kiore se ha tenido que afrontar la burocracia keniana: primero, la Sociedad Agrícola de Kenia (ASK), en cuyas dependencias se hallaban los sillones, le recomendó que se los llevase; luego, el Ministerio de Defensa, que llevó a cabo el concurso público, le mandó a Presidencia a reclamar su dinero; y finalmente, en Presidencia le enviaron de vuelta a Defensa.

Por último, el Ministerio de Defensa le dijo al carpintero que ya había pagado por los sillones en el pasado, por lo que Kiore recurrió a la Justicia.

Las ofertas del carpintero para resolver la disputa van desde hacer una subasta para recuperar el dinero perdido a incluir las sillas en el recién creado museo en la residencia presidencial en Nairobi.

EFE