Durante tres años, el campeón continental de peso completo, Deontay Wilder, fue acosado en Internet por Charlie Zelenoff, quien una y otra vez lo invitaba a pelear, cuenta Superluchas.
Wilder perdió la paciencia cuando el acosador amenazó y se burló de la hija del pugilista, diagnosticada con espina bífida, y aceptó el reto. Zelenoff debió firmar un contrato ratificando que sabía contra quién peleaba y que no demandaría en caso de salir lastimado.
La despareja disputa se llevó a cabo, con el resultado más obvio. Wilder buscó darle una lección. "Quise detenerlo antes de que se metiera con la persona equivocada. Uno nunca sabe contra quién se enfrenta".