La ciudad brasileña de Piracicaba será el primer gran campo de aplicación de una nueva técnica de control de insectos que transmiten enfermedades como el dengue, el chikungunya o el zika. El arma, llevada adelante por la empresa biotecnológica británica Oxitec, es el mosquito Friendly Aedes (su nombre científico es OX513A), una nueva variante del mosquito Aedes aegypti.

Hoy hay una docena de proyectos aplicación científica y sanitaria de insectos modificados genéticamente (transgénicos o similares) a nivel mundial, pero la liberación masiva de mosquitos Friendly Aedes en Piracicaba es el primer ensayo a gran escala, explica el diario La Vanguardia, de España. Se estima que en dos años se liberarán más de 100 millones de mosquitos transgénicos en esta ciudad que cuenta con 400.000 habitantes.

El programa de liberación de mosquitos transgénicos comenzó a desarrollarse en el distrito de CECAP/Eldorado, en Piracicaba (Brasil) el 30 de abril de 2015. En esta primera fase se esperaba liberar unos siete millones de mosquitos. A causa de que tanto los mosquitos transgénicos como sus descendientes tienen una vida media de solo cuatro días, el proceso de liberación se hará de forma paulatina, buscando que el impacto en la población total de mosquitos sea mayor.

En la segunda fase, que empezó en marzo, se calcula que serán liberados en la zona de São Judas otros 30 millones de mosquitos transgénicos. Además, el 6 de setiembre, Oxitec y las autoridades de esta ciudad brasileña confirmaron el comienzo del programa de liberación de mosquitos modificados en 10 distritos: Centro, Cidade Alta, Cidade Jardim, Clube de Campo, Jardim Monumento, Nova Piracicaba, Nhô Quim, Parque da Rua do Porto, São Dimas y Vila Rezende.

El mayor estudio realizado antes de la autorización del proyecto de liberación de mosquitos transgénicos en Brasil se dio a conocer en abril de 2014 por la Comisión Nacional de Bioseguridad de Brasil (CNBB). La comisión concluyó que el mosquito desarrollado por Oxitec "no presenta ningún riesgo biológico nuevo ni para los humanos ni para el medio ambiente, por lo que se podía autorizar su liberación al medio", según estableció un artículo publicado en agosto en el Boletín de la Organización Mundial de la Salud.