Para muchos, dormir con su perro es una muestra de cariño y compañía; para otros, una fuente de problemas de sueño e higiene. La veterinaria Sandra Mitchell, con más de 25 años de experiencia y colaboradora de la web especializada PetMD, analizó el tema y concluyó: “No hay una respuesta corta y simple. Es un quizá”.
Los beneficios de compartir cama
Según Mitchell, permitir que el perro duerma junto a su dueño puede:
- Fortalecer el vínculo entre ambos.
- Aportar bienestar emocional, seguridad y calma, especialmente en personas con ansiedad o dificultades para dormir.
- Brindar compañía y calor físico durante la noche.
Los riesgos que no deben ignorarse
No obstante, la veterinaria advierte de varios inconvenientes:
- Los perros se mantienen atentos incluso al dormir, lo que puede provocar interrupciones del sueño en los dueños.
- En personas con alergias, la exposición continua al pelo y la caspa agrava los síntomas.
- El espacio reducido y los movimientos del animal pueden generar problemas ortopédicos.
- Existe un riesgo bajo pero posible de transmisión de parásitos como garrapatas, si no se cumplen medidas preventivas.
Factores a tener en cuenta
- Cachorros y entrenamiento: no es recomendable que un perro joven duerma en la cama antes de estar educado, para evitar hábitos difíciles de cambiar.
- Prevención y cuidado: revisiones veterinarias, desparasitaciones y una higiene adecuada del hogar son fundamentales si se comparte cama.
Una elección personal
Mitchell subraya que la decisión depende de cada familia: de su salud, estilo de vida y preferencias. Una alternativa recomendada es ofrecer al perro su propia cama cómoda u ortopédica, de modo que pueda elegir dónde dormir cada noche.
Con información de Europa Press