No se les preguntó sobre astrofísica, mecánica cuántica ni álgebra avanzada: los hombres encuestados por una ONG británica simplemente debían ver una imagen de la anatomía femenina y señalar la ubicación de la vagina: la mitad no supo hacerlo.

Ocurrió durante una investigación realizada por la organización The Eve Appeal, dedicada al combate del cáncer ginecológico, y divulgada por el periódico The Independent. En una era de liberación sexual y con tanta información circulando por las más diversas vías, semejante desconocimiento se refleja en la salud ginecológica.

"El cuerpo de la mujer sigue siendo un tema absolutamente tabú, envuelto en misterio", explican los autores del estudio, perplejos por la falta de conciencia generalizada con que se encontraron después de entrevistar a dos mil británicos.

Enfrentados a un diagrama simple del aparato reproductor femenino -que incluía otros órganos como el útero, ovarios, trompas de Falopio, endometrio o cérvix, además de la vagina-, sólo el 50 por ciento de los hombres lograron identificar con precisión el canal que se extiende del cuello del útero hasta la vulva.

Más grave aún: 17 por ciento de los hombres encuestados no sólo no saben nada sobre cuestiones de salud ginecológica: también creen que necesiten saberlo, por considerar que esa información pertenece exclusivamente al ámbito femenino, donde debe permanecer sin demasiado alboroto.

La mitad ha asumido también que no se siente a gusto para hablar con su pareja sobre cuestiones de sangrado, secreción vaginal, relaciones sexuales dolorosas, nódulos, cambios de aspecto en la región pélvica, cambio de hábitos urinarios y otros, aunque a menudo son síntomas de cáncer ginecológico que pueden ayudar a un diagnóstico temprano.

"Los resultados de la investigación revelan niveles bajísimos de conocimiento tanto en los hombres, como entre las mujeres", lamenta la directora ejecutiva de The Eve Appeal, Athena Lamnisos, que ya en 2016 había comprobado que el 44 por ciento de las damas eran tan incapaces de identificar una vagina en un diagrama, tal como sucede con los caballeros.

El problema de esta laguna, dice Lamnisos, es que boicotea constantemente el diagnóstico precoz de los cinco tipos de cáncer ginecológico (vagina, vulva, ovarios, cuello del útero y endometrio). Es una cuestión de vida o muerte. "La conciencia ginecológica y la ruptura de tabúes son responsabilidades que nos corresponden de igual forma a todos, hombres y mujeres", defiende la responsable de la ONG.