Contenido creado por Inés Nogueiras
Nutrición

Fácil no es

Consejos para tener éxito al hacer dieta

Cuando decides ponerte a dieta, durante las primeras horas te sientes muy motivado, sabes que esta vez será la definitiva y que nada te va apartar de la meta que te has propuesto. Estás tan seguro que ya te ves usando esa ropa que hace tiempo que no te ponías. Pero pasan los días y esta motivación va disminuyendo, ¿por qué pasa esto?

19.12.2015 19:51

Lectura: 4'

2015-12-19T19:51:00
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Dieta Coherente repasa cinco factores que pueden llevar al fracaso a un régimen de pérdida de peso.

1. ¿La decisión de ponerte a dieta es tuya o te has visto obligado por tu entorno? Un error común es ponerse a dieta en un momento de enfado o frustración provocado por un comentario desagradable de la gente que te rodea, ya sean amigos, familiares, alguien que nos está vendiendo algo... Es importante que te des cuenta de que estás confundiendo frustración con motivación y que eso no te llevará a conseguir tus objetivos. Ponerse a dieta debe ser una elección meditada y de carácter personal, no dejes que la presión externa te condicione.

2. ¿Combates el estrés o la ansiedad comiendo? Una respuesta ante situaciones que te preocupan es lanzarte a la comida, que casualmente suele ser muy calórica. El rey de la ansiedad es el chocolate, al que se recurre con frecuencia en estas ocasiones. Este comportamiento está instaurado desde edad temprana; te has acostumbrado a comer productos calóricos para luchar contra las emociones negativas y a celebrar las positivas tomando algo con familiares y amigos. De ahí que tu cerebro ha relacionado las respuestas emocionales con la comida. Lo primero que has de hacer para combatir esa ansiedad por la comida es ver si tu hambre es física o emocional y actuar al respecto. Cuando sientas ese hambre voraz bebe un vaso de agua y toma algo de proteína para poder controlarlo. Hacer ejercicio o algo de relajación te ayudará a conseguir el equilibrio.

3. ¿Quizás te has propuesto una meta poco realista? Las metas que te marques deben ajustarse a la realidad, tanto en tiempo como en kilos a perder. Puedes estar haciendo todo bien, la dieta, el ejercicio, cumplir las horas de sueño, etc., y aún así caer en el desánimo porque tú mismo te estás exigiendo demasiado. Traza un plan de acción realizable, marca metas cortas y piensa que cambiar los hábitos es una carrera de fondo, no quieras correr demasiado o fracasarás.

4. Cuidado con los antojos, aparecen en cualquier momento y no serías humano si de vez en cuando no sucumbes a ellos, el truco está en la moderación y el control. Si sabes que te vas a encontrar con la tentación, intenta racionalizarla, ponte un límite antes de empezar. Por ejemplo si vas a ir a un cumpleaños piensa en tomar un porción pequeñita de tarta, solo una y no más. O si vas a saborear chocolate piensa "solo un par de pastillas, no más"... No se trata del todo o nada.

5. Olvídate del sentimiento de culpabilidad: es uno de los sentimientos que más rápido aparece. Pero recuerda que eres humano, no te martirices. Al contrario, saborea, disfruta todo lo que puedas, pon presencia en lo que estás haciendo y aprovecha el momento. Los remordimientos también engordan y solo sirven para bajar tu autoestima. Lo que has de hacer es recuperar la normalidad en tu siguiente comida o tentempié y  si te ves animado hacer un poco más de ejercicio. Recuerda que no es lo mismo saltarse la dieta una vez al día que todo el día, y que tu cuerpo no te penalizará por un exceso puntual si no por el balance de toda la semana.

Fuente. Dieta Coherente