La casa de Gran Hermano Generación Dorada vivió un momento de máxima tensión cuando la producción interrumpió la rutina para notificar formalmente a Jéssica Maciel, conocida como La Maciel, en el marco de una causa judicial en su contra.
Según se informó al aire, la denuncia fue radicada en el Juzgado Federal N.º 2 de San Martín e involucra acusaciones por presunta explotación sexual, regenteo y maltrato. La investigación se habría iniciado a partir del testimonio de un grupo de jóvenes trans.
Santiago del Moro explicó que todos los participantes habían presentado previamente el Certificado de Antecedentes Penales antes de ingresar al reality, y que Maciel no registraba antecedentes al momento de firmar su contrato.
La producción convocó a la participante al confesionario, donde fue notificada por un efectivo policial y firmó la documentación correspondiente. La situación implicó una interrupción del aislamiento habitual del programa y generó fuerte impacto dentro de la casa.
Visiblemente afectada, Maciel dio su versión de los hechos y se defendió de las acusaciones. “Me movió la cabeza y sé de dónde viene. Lo que voy a contar es real: todo empezó un día cuando mi hermana, que ya no está en este mundo, vino a contarme que ya no podía trabajar en la calle porque había alguien que le sacaba plata”, expresó.
Además, aseguró que su participación en la causa surgió a partir de esa situación: “Yo denuncié a dos personas, junté testigos y cuando cayeron presos, cayó mucha gente y fue noticia. Desde que pasó eso me acosaron en redes sociales”.
Por último, sostuvo su inocencia y se mostró preocupada por su entorno: “Esto ya lo enfrenté y lo gané. Pero acá encerrada me agarra algo que no puedo controlar. Soy inocente y sé cómo probarlo, aunque siento que mi familia la debe estar pasando mal”.