Tras semanas de polémica internacional, un juez desestimó las acusaciones de acoso sexual que Blake Lively había presentado contra Justin Baldoni, relacionadas con las grabaciones de la película It Ends With Us (Romper círculo).

Según la demanda, Lively y su equipo —incluyendo a su marido, el actor y productor Ryan Reynolds— habían acordado previamente ciertas medidas de respeto y límites antes de que comenzara el rodaje.

Entre ellas, se estipulaba que Baldoni no podía mostrar videos o imágenes de mujeres desnudas a Lively, mencionar su supuesta adicción previa a la pornografía, ni hablar de conquistas sexuales o de los cuerpos del equipo. También debía evitar preguntas sobre el peso de Lively y referencias al padre fallecido de la actriz.

Además, la actriz habría solicitado que no se añadieran escenas sexuales fuera de lo aprobado en el guion y que se respetara su privacidad en los espacios de maquillaje, especialmente en momentos en los que se encontraba parcialmente desnuda o amamantando. La demanda incluía situaciones donde Baldoni y otra persona habrían ingresado a su tráiler sin invitación, a pesar de las indicaciones de la actriz.