La gran noche de la música argentina no solo consagró a los artistas más destacados del año, sino que transformó la alfombra roja de los Premios Gardel en una pasarela de apuestas audaces, texturas llamativas y propuestas conceptuales que se volvieron virales en cuestión de minutos.

Lali Espósito capturó todas las miradas con un diseño que combinó sensualidad y vanguardia. La artista lució un conjunto de sastrería confeccionado en material negro con textura símil reptil de acabado brillante y corte entallado. El toque disruptivo lo dio su sombrero de ala ancha y copa alta en el mismo material, completando un look de inspiración cowgirl nocturna con joyería de cristales.

Por su parte, Ángela Torres optó por el romanticismo con una impronta muy sexy. La cantante llevó un delicado vestido largo de tul en tono off white con escote en V y una bufanda del mismo material que rodeó su cuello, destacándose por dejar toda su espalda al descubierto. A su lado, su madre Gloria Carrá la acompañó con una propuesta descontracturada en denim oscuro, sumando un chaleco de líneas amplias en tonos tierra.

Tuli Acosta encendió la alfombra roja apostando fuerte a las transparencias y la tendencia futurista. La bailarina y cantante deslumbró con un conjunto plateado compuesto por un microtop strapless repleto de brillos que dejaba su vientre totalmente a la vista, acompañado por mangas traslúcidas oversize de caída fluida y una falda translúcida a tono.

Una de las apuestas más comentadas y conceptuales de la gala fue la de Marilina Bertoldi. La artista impactó con un impactante look monocromático crudo, compuesto por un tapado largo de líneas amplias, chaleco y pantalón recto. Sin embargo, el gran protagonista fue su sombrero escultórico de estructura rígida cubierto por larguísimos flecos negros que taparon por completo su rostro y parte de su torso, consolidándose como una de las elecciones más jugadas de la noche.