Eduardo Gianarelli es el conductor de la primera edición uruguaya del reality Gran Hermano, que será este domingo 20 de setiembre a las 21:15 por Canal 10. En diálogo con Montevideo Portal habló sobre la particularidad que tendrá el formato, el extenso proceso de casting, el aislamiento de los participantes y la enorme estructura que el canal montó detrás del programa. No habrá repechaje ni nuevos ingresos y la intención es recuperar la convivencia como centro de la experiencia: “La gracia de Gran Hermano es que no lo podés controlar”, aseguró el conductor.
Antes de convertirse en uno de los formatos televisivos más populares del mundo, Gran Hermano tuvo otra lógica. Su punto de partida fue el de un experimento social: observar qué sucede cuando un grupo de personas es aislado del exterior y obligado a convivir bajo la mirada permanente de cámaras y micrófonos.
Con el paso de los años, el formato fue transformándose. Las distintas ediciones incorporaron nuevas reglas, dinámicas y formas de intervención. Para Eduardo Colo Gianarelli, incluso The Truman Show terminó dándole otra dimensión a la idea de una persona observada permanentemente.
Ahora, cuando Uruguay tiene por primera vez su propio Gran Hermano, la producción tomó una decisión: volver a esa esencia original.
“Al ser el primero de Uruguay, nosotros pensamos que lo mejor es arrancar desde los orígenes y de la esencia del formato”, explicó Gianarelli.
“Ellos están con el corazón abierto”
Frente a esa situación, Gianarelli tiene claro cómo quiere pararse como conductor.
Toma como referencia distintas etapas de la versión argentina. Mencionó a Santiago del Moro y a Jorge Rial, aunque no pretende replicar exactamente el estilo de ninguno.
En su forma pretende ser cercano, neutral y funcionar como una forma de contención para los participantes, que tendrán en él uno de sus pocos contactos con el exterior.
Hay una razón: considera que existe una relación desigual entre quien conduce y quien está encerrado. El conductor conoce lo que ocurre afuera. Los participantes, no. “Cuando vos entrás a hablar con ellos, ellos están desnudos, en el sentido de que vos sabés todo lo que hacen”, explicó.
Por eso no pretende enfrentarse con ellos utilizando información que desconocen.
“Ellos están con el corazón abierto”, afirmó. Su intención será acompañarlos y fomentar que puedan sacar lo mejor de sí mismos.
Porque la verdadera dificultad del programa puede aparecer en situaciones mucho más cotidianas: compartir una cocina con 20 personas que no elegiste, ponerse de acuerdo para cocinar, utilizar un baño con desconocidos o dormir junto a personas que acabás de conocer.
Un “pulpo” detrás de la casa
Mientras los participantes se preparan para encerrarse, detrás de ellos hay una producción que involucra a prácticamente a todo Canal 10.
Gianarelli contó que trabajan tanto las áreas técnicas como las humanas y que la magnitud del proyecto hace que los equipos estén trabajando simultáneamente en múltiples contenidos.
Mientras se prepara la gala del domingo, ya hay que pensar en la dinámica del lunes, en la emisión de la tarde, en la prueba de líder, en la prueba de presupuesto y en todo lo que ocurre alrededor de la casa. “Es un pulpo Gran Hermano”, definió.
Gianarelli reconoce que se trata de uno de los desafíos más importantes de su carrera. Ya estuvo al frente de MasterChef y conoce el formato desde distintos lugares, incluso como participante. Pero Gran Hermano tiene una diferencia sustancial: el vivo acompaña al programa durante toda la competencia.
MasterChef, La Voz o Got Talent tienen instancias en vivo, pero en Gran Hermano el vivo será parte de la experiencia desde el 20 de setiembre hasta mediados de diciembre. “Eso te da una adrenalina que no tiene comparación con ninguna otra cosa que he hecho”, aseguró.
24 horas de Gran Hermano
El formato tendrá transmisión durante las 24 horas. Además, habrá una emisión vespertina para seguir la casa entre las 17:00 y las 18:00 y un stream que comenzará antes de las galas y continuará después. Las galas serán de domingo a jueves.
El estreno será este domingo 20 de setiembre. Antes de la gala habrá un especial que repasará historias vinculadas a los distintos años del formato y luego llegará el momento de conocer a los participantes. Para Gianarelli, ese será el verdadero comienzo.
Cuando se le pregunta qué puede anticipar sobre la convivencia, responde con una advertencia: “Si les adelanto, les miento”. La producción puede diseñar las reglas, seleccionar a los participantes y construir la casa. Puede colocar 67 cámaras y 100 micrófonos. Pero una vez que las puertas se cierren, el experimento será de ellos. “La gracia de Gran Hermano es que no lo podés controlar”, comentó.
Después de años de mirar el reality desde afuera, Uruguay tendrá finalmente su propia experiencia.