Apenas semanas lleva la casa de Gran Hermano Uruguay en funcionamiento, y la desconfianza entre los participantes ya empieza a hacer ruido. El episodio más comentado de las últimas horas tiene como protagonista a Fabricio, quien reveló en el confesionario una duda que lo viene carcomiendo desde el primer día de encierro.
Todo empezó en la habitación de los hombres, donde Fabricio admitió ante sus compañeros que tenía un “conflicto contra yo”, aunque sin dar detalles.
“Al hacer algo me traiciono; al no hacer nada, me traiciono, al final estoy en la… ¿qué voy a hacer?”, dijo frustrado, sin soltar ninguna pista.
Después, en el confesionario, Gran Hermano lo presionó para que contara qué le pasaba. Fabricio se resistió al principio, pero terminó hablando: “Necesito confirmación”.
Describió el asunto como un “tema delicado” que involucra a alguien de la casa y, mientras se cebaba un mate, soltó la frase que define todo el conflicto: “Siento que me están vendiendo gato por liebre”.
La pregunta que finalmente formuló no dejó lugar a dudas sobre el fondo del asunto: “Vamos a generalizar, voy a ser delicado: ¿todas las mujeres que hay acá nacieron con el sexo femenino?”.
Gran Hermano le devolvió la pregunta reformulada: “¿Vos preguntás si todas las mujeres de la casa nacieron siendo mujeres o si en el camino alguna de ellas eligió otro género?”. Fabricio asintió.
La respuesta del Big Brother fue que esa información no se la puede brindar, pero le sugirió que se anime a preguntarle directamente a la persona involucrada. Fabricio no quedó convencido: “¿Y si me caga a mentiras?”. Gran Hermano le aseguró que no lo haría, pero el participante respondió irónico: “No, manzana que no”.
Gran Hermano también le preguntó si su inquietud tiene que ver con Victoria, por quien ha demostrado cierto interés romántico a través de un intercambio de mimos dentro de la casa. Sin embargo, la respuesta de Fabricio a esa pregunta no se vio en las imágenes que trascendieron.
Antes de irse, Fabricio aclaró su duda.
“No es por el tema de ir para adelante, es para saber. Eso me chupa un huevo, yo quiero saber. Si fuera por mí, iría directo”, explicó, y cerró: “Es lo único que faltaba en esta casa, hay de todo, y lo único que falta es eso. Entonces, pienso, estos la metieron de Cayetano”.
Fabricio se fue riendo del confesionario, después de que Gran Hermano le reconociera que no había sido de mucha ayuda para despejarle la duda.