Florencia Peña volvió a quedar en el centro del debate tras viralizarse un fragmento de una entrevista en la que contaba por qué prefiere vacacionar en el exterior antes que en destinos turísticos argentinos. Las repercusiones no tardaron en llegar y, visiblemente afectada, la actriz decidió hacer un descargo público donde habló de su historia con la fama, sus miedos y las consecuencias emocionales de la exposición constante.

El material que generó la polémica corresponde a una charla que había dado semanas atrás, donde explicaba que, en muchos casos, elegir viajar fuera del país le permite moverse con mayor tranquilidad y anonimato. “Si me voy a Mendoza, tengo que bancarme que la gente me pida fotos”, había señalado, en referencia al impacto que tiene su popularidad en la vida cotidiana.

En diálogo con Ángel de Brito en LAM, Peña se mostró conmovida y aseguró que el recorte que circuló en redes no reflejó el sentido real de sus palabras. “Yo hablo desde mi experiencia, desde lo que me pasa a mí. La fama es una mochila compleja y la cargo desde hace muchos años”, explicó.

La actriz detalló que sufre fobia social y que las multitudes suelen generarle un fuerte malestar. “He tenido ataques de pánico cuando se acerca mucha gente. Tengo que respirar y recordarme que todo está bien”, confesó. Y aclaró: “Soy fóbica social, pero eso no quiere decir que odie a la gente ni al público”.

Molesta por la forma en que se difundió el video, Peña fue contundente: “Recortaron la entrevista para generar odio. Fue una jugada muy baja”. En ese momento, la emoción le ganó y reconoció: “Detrás de esta mujer fuerte hay una persona con muchas vulnerabilidades. A veces me cuesta bancar las cosas que dicen de mí”.

En su relato, también recordó el rol clave de su familia para atravesar los momentos más difíciles. Con la voz quebrada, evocó a su padre y una frase que la marcó para siempre: “No hiciste nada malo, hija”. “Eso me ayudó a seguir adelante”, aseguró.

Para dar contexto a su relación conflictiva con la fama, Florencia repasó episodios duros de su adolescencia, cuando comenzó a hacerse conocida. Habló del acoso que sufrió por su cuerpo, de la presión mediática y de cómo esa exposición la llevó a tomar decisiones difíciles, como operarse a los 19 años en una época donde no existía la mirada crítica actual sobre el sexismo en los medios.

Además, recordó otros momentos bisagra de su carrera, como la filtración de un video íntimo, una situación que definió como profundamente dolorosa y mal manejada por el entorno mediático. “No fui cuidada y traté de atravesarlo como pude”, admitió.

Por último, Peña dejó en claro que nunca buscó la fama como objetivo en sí mismo. “Yo quería ser actriz. La fama vino como consecuencia y aprendí a convivir con ella, aunque muchas veces pese”, concluyó.