La salida de Solange Abraham de la casa de Gran Hermano no pasó desapercibida y estuvo cargada de tensión, emociones y polémica. La participante fue expulsada por decisión de la producción tras reiterar en el confesionario su intención de abandonar el juego, principalmente por la angustia que le generaba estar lejos de su hija.
Desde el programa explicaron que su actitud iba en contra del espíritu del reality, ya que insistía con irse y mostraba un desapego constante hacia la competencia. En ese contexto, se resolvió su salida definitiva.
Antes de cruzar la puerta, Solange se despidió de sus compañeros con un mensaje cargado de emoción: “Gracias, chicos. Es algo que vengo hablando hace mucho con Gran Hermano. Mis compañeros ya lo saben. Extraño mucho a mi hija”. Luego agregó: “Que gane el mejor. Chau, disfruten. Estar lejos de mi hija me cuesta muchísimo”.
Sin embargo, cuando parecía que todo terminaba en calma, sorprendió a todos con un descargo explosivo. En sus últimos segundos dentro de la casa, lanzó advertencias directas contra algunos jugadores: “No confíen en Ema, los usa para sacarles información.Y Dani no bailes más con él porque después se burla con que le apoyás la cola”.
Lejos de cerrar en tono conciliador, redobló la apuesta con una frase que dejó a todos en silencio y abrió un nuevo foco de conflicto: “No confíen, chicos. Si me traicionó a mí después de conocernos hace 15 años, Zunino, olvídate”.
Al salir de la puerta giratoria, los jugadores se sorprendieron que volvió a ingresar Cinzia en lugar de Sol.