“Cuando yo tenía 10 años, 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, dijo días atrás Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan y Darío Giordano.

Desde entonces, luego de que Infobae publicara ese testimonio el fin de semana, estalló la polémica. Uno de los que volvió a hablar fue el abuelo de los niños, Gustavo Yankelevich, quien también relató el maltrato físico. “Cuando se enteró de que yo te pedí de ir a vivir con vos una semana me cagó a trompadas, me desmayó a golpes”, recordó Yankelevich sobre las palabras del joven.

En la noche de este lunes, Giordano rompió el silencio. Mediante un comunicado, negó las acusaciones y, además, se refirió a la muerte de Romina Yan.

“Tuve que aprender a vivir con la ausencia de Romina y, al mismo tiempo, acompañar a tres chicos que también habían perdido a su mamá. No fue fácil. Seguramente cometí errores. Nunca pretendí ser un padre perfecto. Hice lo que pude con las herramientas que tenía y en circunstancias que jamás hubiera imaginado atravesar. Pero una cosa es reconocer mis errores como padre y otra muy distinta es aceptar que se construya sobre mí una imagen que no reconozco”, afirmó.

En el comunicado, además, sostuvo que fue sobreseído en 2018 en una causa judicial vinculada con las denuncias. “Como siempre sostuve, esos hechos que se denuncian nunca ocurrieron y por lo tanto nunca fueron comprobados”, señaló.

“Hoy me encuentro frente a acusaciones públicas de una gravedad enorme que me producen un profundo dolor. Quiero dejar algo en claro: rechazo las acusaciones de violencia que se me atribuyen. Ni antes ni después del fallecimiento de Romina hubo episodios de esas características en nuestra familia”, sostuvo en otro pasaje del comunicado.

Al referirse a la muerte de su esposa, dijo: “No escribo esto para enfrentarme con nadie ni para volver a abrir heridas del pasado. Pero tampoco puedo seguir aceptando que mi silencio se interprete como una confirmación de todo lo que otros dijeron sobre mí. Durante todos estos años elegí mantener mi vida familiar en la intimidad. Nunca quise convertir nuestro dolor en un espectáculo público, porque siempre entendí que mis hijos necesitaban preservar sus recuerdos, sus sentimientos y su historia. Aun cuando en el dolor tuve que entender que la historia no era como yo la había vivido. Entre otras cosas, nunca pudimos entender con claridad qué pasó aquel 28 de septiembre de 2010”.

Comunicado de Dario Giordano https://t.co/24NcMsy8W9

— ElEjercitoDeLAM (@elejercitodelam) October 13, 2026