Tras la violenta entradera que vivió la familia de Wanda Nara en la ciudad de Galliate, ubicada a solo 50 minutos de Milán, la mediática decidió mudarse a un hotel en el barrio Porta Nuova, por motivos de seguridad.
Durante estos días la Policía ha realizado cuatro inspecciones oculares y periciales en la casa, además del secuestro del material fílmico de las cámaras de seguridad, que de a poco comienzan a mostrar el modus operandi de esta banda de delincuentes integrada por al menos cuatro personas.
Lo curioso es que producto del "robo quirúrgico" —como lo definió la Policía italiana—, los pasaportes y permisos de salida de los menores desaparecieron, descartando dinero en efectivo que había a la vista, joyas, carteras y otros artículos de valor importante.
Y para sumarle un ingrediente más a esta interminable novela, en los días en que Mauro Icardi, papá de dos nenas con Wanda, estuvo en Milán acompañado por la China Suárez, estuvieron alojados en un lujoso hotel ubicado a pocas cuadras y, aun así, el futbolista nunca se acercó a ver a las nenas o a darles un abrazo.
Un equipo de Montevideo Portal estuvo en la ciudad de Milán e hizo el recorrido en Uber desde el hotel donde estaba Mauro hacia el hotel donde se encontraban Isabella y Francesca, el resultado: 13,40 euros, aproximadamente 670 pesos uruguayos.
Antes de partir de Europa la abogada de Wanda Nara, Dra. Ana Rosenfeld, conversó con Montevideo Portal y dijo:
“Las dos niñas están afectadas, no es una sola, están preocupadas, muy angustiadas. No durmieron más en la casa a partir del robo [en la ciudad de Galliate], se mudaron a un hotel. Incluso le contaron al papá que se habían ido a la playa y él les gritó: "¿Cómo te fuiste a la playa si vos no te podés mover de la casa?". Si estoy en la Argentina y tengo el domicilio, como es el edificio Chateau, donde viven las chicas y se van un fin de semana al Tigre o al [club de] Yatch. ¿Cómo no se van a poder mover? No están prisioneras. Son rehenes en este momento de una documentación, que lo único que tiene que hacer es firmar en línea, para que ese link se le mande puntualmente a la Lic. Fernanda Matera, si él no quiere tener contacto con Wanda. Ni siquiera pudo hablar con ella de manera razonable. Él pretende que las abogadas hablen. Las abogadas estamos para cumplir las instrucciones de los clientes, pero lo primero que tiene que hacer un papá en una circunstancia como esta es llamar a la mamá y decirle: '¿Las nenas están bien?'. No tienen que hablar de sus cosas privadas, ni conflicto ni nada. 'Las nenas, ¿cómo están ?'".
"¿No le parece llamativo que Mauro haya viajado a Milán y vuelto a la Argentina sin firmar ningún papel ni se haya acercado para abrazar a sus hijas?", agregó la abogada.
"No fue a abrazar a sus hijas, nunca les preguntó cómo estaban, respecto a lo que habían vivido. Él sabía todo porque las niñas se lo habían contado. Llegó, se fue al lago Di Como, estuvo supuestamente en una casa que todos creen que perteneció al matrimonio y no es así. Ese es el nuevo complejo Louis Vuitton de Monte Napoleone en Milano y de ninguna manera mostró un hogar. Lo que mostró es un negocio haciendo shopping. Las niñas no merecen lo que están viviendo. Vos podés odiar mucho a la mamá de tus hijas, pero no podés convertir a las nenas en víctimas y rehenes, ni especular con la situación personal que viven en una situación tan trágica como es un robo, que además de todo, lo presenciaron ellas", finalizó Rosenfeld.