Anna Gunn, que interpreta a Skyler en la ficción dramática que tiene a millones de personas expectantes por su inminente final, aparecía un tanto más rellenita de su habitual aspecto en varios capítulos de la penúltima temporada.
A pesar de que era un simple aumento de peso, las redes sociales fustigaron su "gordura" y se lanzaron toda suerte de hipótesis por ese aspecto.
Tras los Emmys, donde lució espléndida y quizá un poco delgada de más, la actriz explicó que su figura en esos capítulos se había modificado por una enfermedad.
"Estaba enferma. Filmé algunos capítulos enferma y estaba tomando cortisona, lo que afectó mi peso", dijo a People, tal como recoge el Daily Mail.
"Ahora estoy mejor, gracias a Dios", agregó.