Ingrid Grudke compartió una impactante sesión de fotos en la que se mostró semidesnuda y sin la parte de abajo. Lejos de buscar solo impacto visual, utilizó la publicación para abrir un profundo debate sobre el cuerpo, el paso del tiempo y el bienestar integral.

“Todo el tiempo me preguntan cómo hago para mantenerme así a mis cincuenta años”, comenzó escribiendo. Según explicó, no existe una fórmula mágica, sino una construcción diaria basada en alimentar y cuidar el cuerpo, el alma y la mente, algo que asegura haber aprendido desde muy chica. Comer sano, realizar actividad física, trabajar la paz mental y respetar los tiempos de descanso forman parte de su rutina.

En su mensaje, también se refirió a la discusión actual sobre si se debe o no hablar de los cuerpos. Para ella, el foco no debería estar en el silencio, sino en la concientización sobre la importancia de tener un cuerpo sano, entendiendo al cuerpo como “nuestro vehículo en la vida”.

“Va más allá de lo estético”, remarcó, aunque reconoció que verse bien también impacta positivamente en la autoestima y la seguridad personal. En ese sentido, fue tajante: lo que no está bien es criticar otros cuerpos, pero sí considera válido hablar del cuidado y la salud desde un lugar respetuoso.

Acostumbrada desde siempre a recibir opiniones ajenas sobre su físico, aseguró que nunca le afectaron. “Me siento muy segura de mí”, afirmó, y enumeró algunas de las críticas que escuchó a lo largo de su carrera: demasiado flaca, muy musculosa, rasgos exagerados o desproporcionados. Para ella, todas forman parte de miradas externas y de su trabajo.

Finalmente, destacó la importancia de respetar la propia genética y las formas con las que cada persona nace, y reafirmó su decisión de cuidarse para mantener un cuerpo fuerte, ágil y funcional, en armonía con su mente y su alma, a lo largo de toda su vida.