El próximo domingo a las 18:00, Carlitos Perciavalle realizará la histórica subasta de parte de su acervo artístico, conformado por más de 100 lotes con vestuario, accesorios y calzado que acompañaron al Rey del Café Concert durante su extensa carrera.
En esta subasta pública, cualquiera que oferte y puje en la página www.remotes.com.uy podrá adquirir alguna de las piezas únicas utilizadas por el capocómico y que están cargadas de historia y mucha diversión.
Durante el móvil mantenido por este motivo con Moria Casán en el programa que conduce en Canal 13 de la vecina orilla, La One le preguntó sobre su última relación con el comunicador Jimmy Castlihos y la respuesta sorprendió a todos en el programa.
“¿Cuánto tiempo hace que te divorciaste de Jimmy?”, disparó Moria. “Enseguida. Estuve casado una hora y media”, respondió Carlitos.
“Fui a Argentina, fui a Córdoba a verla a Ludovica Squirru y a la vuelta ya me separé. Ya me di cuenta que era un ‘engaña pichanga’”, expresó.
En ese momento, Moria vuelve a la carga: “¿Fue un flash amoroso, de que te diste cuenta de que no era para vos?”.
“Me di cuenta de que me había actuado todo un personaje para acompañarme, y yo adoro la soledad, me encanta estar solo, no me asusta nada. Es más, no puedo estar solo, vivo rodeado con un montón de gente. Me apareció un chico grande ya, que había pasado por de todo en la vida, y, bueno, a todos nos pasan cosas; le das una mano, es un actor”, expresó.
Moria le preguntó si fue Castilhos quien le propuso casamiento. “Se lo propuse yo, a los ochenta y pico también tuve un ataque de juventud”, respondió. “Le dije: ‘Dame [el dedo] que te voy a poner un anillo de plástico, después te consigo uno de oro, de piedras, que comprarás vos. Ahora nos reímos y siempre hay que reírse’”, rememoró.
Moria siguió indagando sobre esta sorpresiva declaración del capocómico: “Cuando te diste cuenta, ¿cortaste? ¿Te dolió el darte cuenta?”.
“Corté del todo. Cuando me di cuenta, corté del todo. No me queda nada, yo soy serpiente en el horóscopo chino, tengo todo en la cabeza y en el corazón, por supuesto. Pero si yo me doy cuenta de que alguien no es una buena persona, corté. Ya no existe más. No me queda nada. En cambio, la buena gente es lo que quiero, la gente que me rodea. La gente de toda la vida tiene la misma aura, estamos en una cosa que no se puede quebrar nunca [en relación a Moria]. Es como si estuviéramos juntos en la casa de Mar del Plata, o acá en casa, o en las tantas casas que hemos convivido”, respondió.