Cantante y actriz con un éxito arrollador alrededor del mundo, especialmente entre el público teen, Demi Lovato no teme explicar, cada vez que puede, cómo superó sus adicciones en el pasado.

En entrevista con la revista American Way detalló que tuvo que ingresar por primera vez a un centro de rehabilitación en 2010 y dos años después consiguió dejar de beber gracias al apoyo de Alcohólicos Anónimos.

"He vivido rápido y moriré joven, ni siquiera pensaba que llegaría a los 21", agregó.

La cantante, que hoy tiene 23 años, siente que haber explicado sus problemas con las drogas, su trastorno bipolar y el desorden alimenticio en el que estuvo hundida ha ayudado a mucha gente.

"Cuando la gente me dice 'me ayudaste a salir de esto', 'por ti deje de autolesionarme' o 'me mantengo sobria', mi vida cobra sentido".