Valentín Yankelevich, piloto de TC2000 de 23 años e hijo de la conductora Romina Yan, habló por primera vez sobre la violencia física y psicológica que sufrió de parte de su padre, el empresario Darío Giordano, tras la muerte de su madre en 2010. La entrevista fue publicada por Infobae. Según explicó, dos razones lo mantuvieron en silencio: un proceso judicial en curso y el temor a exponer a su hermana menor, Azul, que vivía con Giordano.

Valentín tenía 7 años cuando murió su madre. Al año siguiente comenzaron los primeros episodios de violencia. “Realmente era un infierno vivir en esa casa”, afirmó, y describió golpes, gritos, humillaciones y encierros. También señaló el peso del daño psicológico: “El golpe físico tiene un dolor efímero. Pero lo que te queda adentro es el maltrato psíquico”. Giordano le decía que no iba a hacer nada en la vida. “Nueve años, un nene que acaba de perder a su mamá”, recordó.

Fue su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, quien los escuchó cuando pidieron salir de esa casa. Un viernes al salir del colegio, Valentín y su hermano Franco hicieron la denuncia acompañados por él y no volvieron más. El proceso judicial duró varios años hasta que se dictaminó la tenencia definitiva a favor de Gustavo. “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida”, dijo Valentín. “Tengo todo lo que no hay que ser, que es Darío, y tengo todo lo que sí hay que ser, que es Gustavo”, agregó.

Sobre Giordano fue contundente: “Yo no le digo papá porque él no cumplió ese rol. A día de hoy no tengo relación con él, nunca la quise tener”. A los 18 años tramitó el cambio legal de apellido y adoptó el de su madre, en homenaje a su abuelo.

Hoy compite en el TC2000, pasión que retomó gracias a Gustavo, quien lo enseñó a manejar desde chico. Al cerrar la entrevista, Valentín dejó un mensaje claro: “Los niños hablen, porque alguien los va a escuchar. Y a los adultos, que escuchen a los niños”. Y resumió su propio recorrido: “De ese nene que no quería vivir a donde estoy hoy, con tener ganas de vivir ya es una victoria”.