Masayuki Ishikawa estaba en una esquina de la capital japonesa junto a dos amigos, que vestían como un ratón y una pantera. Dos transeúntes los miraron y él se ofendió.
"Es poco común ver gente vestida así, de modo que las víctimas le estaban mirando. Entonces el acusado se adelantó y dijo: '¿qué están mirando?'", contó un agente.
Los tres animales dieron una paliza a las dos víctimas, robándoles de paso 160 dólares. Aparentemente iban así vestidos porque se habían quedado sin ropa limpia.