El Municipio de Parque del Plata y el artista Nelson Capote denunciaron este martes ante la Justicia el destrozo de la escultura en homenaje al Sapo Ruperto, personaje creado por el escritor infantil Roy Berocay, que adorna desde enero pasado la ribera del arroyo Solís Chico. Según Berocay, la escultura fue vandalizada por unos 15 adolescentes que se encuentran de vacaciones en el balneario.

A través de una carta publicada en Facebook, Berocay informó que los 15 jóvenes "arrancaron de la base, tiraron al piso, patearon y rompieron con piedras" el monumento en la noche del lunes. Según el escritor, "todos son de Montevideo y estaban de vacaciones" y "no se trata de marginales".

De acuerdo a la nota publicada por Berocay, "el sereno del club vecino llamó y la policía detuvo a cinco que fueron entregados a sus padres por un juez" y "al parecer se le va a exigir a los padres que se hagan cargo de los costos".

En diálogo con Montevideo Portal, el alcalde de Parque del Plata, Julio López, calificó el hecho como "espantoso" y señaló que el primero en radicar la denuncia fue el propio escultor, Nelson Capote, cuyo taller se encuentra cerca del lugar. "Luego yo también hice la denuncia para que tuviera más fuerza", indicó.

López contó que se enteró del hecho en las primeras horas del martes y explicó que desde el Municipio se ordenó que los restos de la escultura fueran retirados del lugar. "Cuando el escultor la vio tirada y que se la llevaban se puso a llorar", señaló, manifestando su indignación por el hecho pero sin dar más detalles del futuro del monumento.

Por su parte, y siempre desde su nota publicada en las redes sociales, Berocay expresó su "honda decepción" por el ataque y dijo sentirse "triste por esos pibes y sus familias y más por la cantidad de niños que suelen visitar el monumento y que ahora, debido a una gigantesca muestra de estupidez, ya no van a volver a verlo, por un tiempo, eso seguro, o tal vez nunca más en ese sitio". Incluso, y como creador del personaje, expresó: "no sé si quiero que vuelvan a instalarlo".

"Esto es solo una pequeña muestra de por qué más que bajar edades, necesitamos más y mejor educación y que los padres aprendan a poner límites y exigir de sus hijos la responsabilidad que corresponde a cada uno. Todo esto tiene que ver con la eterna pugna de la luz y la oscuridad. Hay quienes trabajan por iluminar y construir y quienes se ocupan de destruir y oscurecer. No a la Baja", agrega la nota.