Este 8 de marzo se cumplen diez años del asesinato de David Fremd, el comerciante que fue atacado en plena vía pública en Paysandú en 2016. Aquel crimen sacudió a la ciudad, golpeó a la comunidad judía uruguaya y quedó marcado como uno de los episodios más impactantes de la última década en el país.

Fremd era una persona muy conocida en el departamento sanducero, ligado al comercio y a una familia con profundo arraigo en la ciudad. Su muerte provocó una conmoción inmediata, no solo entre familiares, amigos y vecinos, sino también a nivel nacional, tanto por la violencia del ataque como por la carga simbólica que tuvo un hecho de ese tipo en Uruguay.

Con el paso del tiempo, el caso siguió ocupando un lugar singular en la memoria reciente. No fue solo un homicidio que destruyó a una familia, sino también un hecho que abrió una discusión más amplia sobre los discursos de odio, la intolerancia y sus consecuencias. En una columna publicada por Semanario Hebreo Jai, Ana Jerozolimski sostuvo que el crimen de Fremd debe permanecer en la memoria nacional y advirtió sobre la importancia de no minimizar ninguna expresión de antisemitismo.

La autora remarcó además que lo ocurrido resultó especialmente impactante por haber sucedido en Paysandú, una ciudad habitualmente asociada a la convivencia cercana y cotidiana entre sus habitantes. Desde esa mirada, planteó que el asesinato trascendió el dolor íntimo de su entorno y se convirtió en una advertencia para toda la sociedad.

Al cumplirse una década de aquella tarde, el caso también sigue siendo recordado por las secuelas que dejó en la familia. Una crónica de Martín Natalevich para El País reconstruyó con detalle la jornada del 8 de marzo de 2016 y recogió los testimonios de Gabriel y Guillermo Fremd, hijos de la víctima, quienes repasaron tanto lo sucedido como las marcas que el crimen dejó en sus vidas.

Gabriel recordó el último trayecto que compartió con su padre antes del ataque y relató la desesperación de los minutos posteriores, cuando intentó reaccionar tras verlo herido frente al comercio familiar. Su palabra refleja no solo el horror de haber presenciado la escena, sino también las secuelas emocionales que arrastró durante años, entre ellas ansiedad, miedo y cambios profundos en su vida personal.

La narración también incorpora la voz de Guillermo, quien recibió la noticia mientras estaba en Israel. Su relato aporta la dimensión de la distancia y el desconcierto con el que la familia empezó a asimilar lo ocurrido, además de una reflexión sobre el impacto que el crimen tuvo tanto en el plano familiar como fuera de él.

El caso sigue ocupando un lugar sensible en la memoria de Paysandú y de Uruguay, este sábado volvió a ser recordado en redes sociales, donde distintos usuarios y personalidades evocaron lo ocurrido y reflexionaron sobre su significado. Entre ellos el periodista deportivo Sergio Gorzy y el publicista Alberto Pipe Stein.