Un análisis sobre el proyecto de túneles que impulsa The Boring Company (propiedad de Elon Musk) en Nashville, Tennessee, pone el foco en lo que podría ser un cambio drástico en los costos de infraestructura en Estados Unidos (EE. UU.).
Según el planteo, realizado por el usuario Aakash Gupta, la empresa apuesta a construir unos 21 kilómetros de túneles gemelos por entre US$ 240 millones y US$ 300 millones en total, lo que implicaría una reducción cercana al 95% frente a los valores habituales del sector.
El contraste es fuerte: el plan de tren ligero de Nashville de 2018 se estimaba en unos US$ 200 millones por milla, mientras que proyectos de gran escala en ciudades como Nueva York o Los Ángeles alcanzaron cifras muy superiores por la misma distancia. Si la promesa de costos de la compañía se confirma, el impacto podría “reescribir la economía” de los proyectos de transporte en el país; si no, el riesgo recaería principalmente en capital privado.
El enfoque técnico también genera atención. La firma propone túneles de menor diámetro (casi 4 metros frente a los 9 habituales), el uso de máquinas eléctricas Prufrock que perforan de forma continua y un sistema con cero personal dentro del túnel durante la operación. Además, busca iniciar la excavación directamente desde camiones, evitando costosos pozos de lanzamiento.
Sin embargo, el desafío geológico es significativo. A diferencia del terreno arenoso de Las Vegas —donde la tecnología ya fue probada—, Nashville presenta piedra caliza kárstica, propensa a cuevas, corrientes subterráneas y socavones, además de registrar precipitaciones muy superiores. Incluso el propio CEO de la empresa admitió que no sería el lugar “más fácil” para excavar.
De acuerdo con estimaciones internas del gobierno estatal, la obra podría avanzar a un ritmo de una milla por mes, mientras que la empresa sostiene que podría alcanzar una por semana, una brecha que será clave para determinar si el proyecto se completa hacia 2027 o se extiende hasta 2030.