La policía de Rocha logró aclarar una serie de estafas realizadas por un famoso recluso que operaba con su celular desde el Penal de Libertad, cuenta Radio 41. En marzo se denunció que esta persona llamaba a los locales comerciales, haciéndose pasar por jerarca de la Jefatura de Rocha. Así logró hacerse de recargas telefónicas y giros de dinero.

Finalmente se determinó que el autor de las llamadas era Germán Otero Granja y fue procesado por un delito reiterado de estafa. Tiene 33 años y hace varios años que comete estas estafas telefónicas desde la prisión.

En 2009 estafó a comerciantes de Florida, haciéndose pasar por inspector del BPS o la DGI, siempre desde el Penal de Libertad. Según la crónica de un medio local, por entonces ya había intentado cometer estafas en Lavalleja, Maldonado y Artigas.

También en Cerro Largo, donde el propietario de una parrillada dijo haber recibido la llamada de un inspector, que pedía el depósito de $ 5.000 por una infracción constatada. Tras las investigaciones se detuvo a una mujer que se dedicaba a cobrar el dinero de los timados para Otero Granja.

El año pasado cambió de rubro, y luego de fugarse fue el autor de un copamiento en Punta del Este. Junto a sus cómplices ingresó en la casa que alquilaban unos turistas paraguayos, utilizando máscaras de Halloween. La justicia le tipificó "rapiña con privación de libertad" y "hurto especialmente agravado en reiteración real".

Volvió a prisión, y en febrero quiso estafar a funcionarios del Correo de Salto, diciendo que era el Jefe de Policía, pero su maniobra fue detectada. En Artigas no tuvieron tanta suerte, y consiguió depósitos de $ 500 a un par de celulares.

En marzo cometió delitos similares en Flores. En abril lo hizo en el departamento de Colonia, donde haciéndose pasar por agente policial o médico y mediante llamados telefónicos, solicitaba recargas virtuales de celulares y giros de dinero a diferentes personas, informaba La República en su momento.

Una de las denuncias fue de la propietaria de una pizzería en Colonia del Sacramento, quien recibió el llamado de un supuesto "inspector de Bromatología de la Intendencia de Colonia", pidiendo un giro de $ 3.800.

En uno de sus delitos más recordados, Otero Granja se hizo pasar por el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, estafando a productores rurales del departamento de San José.

Llamó a las autoridades de la Asociación Rural de San José y la Intendencia para solicitarles una lista de productores afectados por la sequía, a quienes se les entregaría agua. Se comunicó con ellos para informarles de la ayuda, y solicitó que depositaran entre $ 6.000 y $ 8.000 en una cuenta para pagar el transporte del agua desde Montevideo.