Personal de la Seccional 10ª de Rivera intervino en las últimas horas para socorrer a un hombre que había sido mordido por una víbora crucera.
Según informó el comunicador local Marcio Silva, el hecho ocurrió en la tarde de ayer en la zona de la represa de OSE, área verde con un espejo de agua y situada a 8 kilómetros de la ciudad, y que suele ser elegida como punto de paseos o campamentos.
La víctima, un brasileño de 31 años, se subió al alambrado de la represa a pedir ayuda al personal del lugar, quienes llamaron al 911.
El afectado fue trasladado al sanatorio Comeri, donde, luego de comprobarse que presentaba una mordedura de ofidio, quedó ingresado en observación.
El año pasado, y en una racha inédita ocurrida también en Rivera, dos hombres fueron mordidos por cruceras en el mismo fin de semana.
No matar
Si bien es entendible la reacción generada por el miedo ante un animal venoso, matarlo no es la solución apropiada para la situación.
Desde Alternatus Uruguay, centro educativo que trabaja en el rescate de reptiles, abogan desde hace años por que la población adopte una conducta racional ante la presencia de ofidios.
En ese sentido, destacan que las mordeduras de estos animales no son para nada frecuentes y no se deben a ataques de estos animales —ya que rehúyen el contacto—, sino a accidentes.
En contrapartida, las serpientes son grandes devoradoras de ratas y ratones, y por ello contribuyen a impedir la transmisión de enfermedades como el hantavirus y la leptospirosis, que en Uruguay causan cerca de diez muertes cada año.
Es fundamental mantener limpios los lugares próximos a las casas en un radio de dos metros, evitando la acumulación de material de construcción, restos de podas y desperdicios en general. Esto, conjuntamente con el almacenamiento correcto de granos y víveres, contribuye a mantener el control de roedores (principal alimento de algunos de estos ofidios) en viviendas y galpones.
Estas son algunas recomendaciones para evitar tener situaciones peligrosas con estos animales:
• Evitar atravesar áreas riesgosas tales como bañados, arrozales, cañaverales y toda zona donde el suelo no esté visible, no introducir la mano en cuevas, nidos de aves, huecos de árboles y otros sitios, así como movilizar objetos en donde no sea posible ver correctamente.
• Si ve una serpiente (ofidio), no intente tocarla y no se acerque, aunque parezca estar muerta.
• Utilice botas altas —que cubran tobillo y pierna— siempre que se desplace por zonas de riesgo.
• No dormir en el suelo en zonas de riesgo y colocar las carpas en sitios secos y limpios. Examinar cuidadosamente los objetos de campamento (botas, frazadas, etc.) antes de manipularlos.
• Mantener especial cuidado en la vigilancia de los niños.
En caso de sufrir una mordedura de serpiente:
• Retirar el calzado, prendas u otros objetos (pulseras, anillos) que compriman la zona.
• Tranquilizar al paciente diciéndole que existe suero antiofídico y llamar al CIAT (1722):
• De ser posible, lavar la zona con agua y jabón.
• Mantener la zona afectada en posición de descanso.
• No realizar torniquetes o ligaduras de la zona afectada. Sobre la herida solo se podrá efectuar desinfección, lavado y cura plana.
• Es recomendable que el accidentado beba agua, y están contraindicadas las bebidas alcohólicas.
• Trasladar al paciente inmediatamente al centro asistencial más próximo.