Un asaltante ingresó, en la tarde del viernes, una estación de servicio de José Batlle y Ordóñez y Cádiz. Según Subrayado, el atracador se hizo de dinero en efectivo y botellas de whisky. Una vez que el delincuente abandonó el lugar, la cajera dio aviso a uno de los pisteros que, además, es funcionario policial.

Este último comenzó a perseguir al ladrón, se identificó y le dio la voz de alto. El malhechor, al verse seguido, abandonó lo robado y siguió su huida. A punto de ser capturado, trepó un muro y saltó al interior del predio. Lo que no sabía es que se había metido en la sede de la Guardia Republicana, donde fue capturado entre su perseguidor y un funcionario de esa repartición.

El detenido tiene 40 años y cuenta con antecedentes penales.