El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, demandó a JPMorgan Chase por 5.000 millones de dólares, acusando al banco y a su CEO Jamie Dimon de cerrar injustamente sus cuentas personales y comerciales tras los hechos del 6 de enero de 2021.
La denuncia fue presentada en un tribunal estatal de Miami y sostiene que JPMorgan "desbancarizó" a Trump por motivos ideológicos, rompiendo una relación comercial de décadas y afectando a sus negocios, en especial en el sector hotelero. Según la demanda, el banco cerró varias cuentas sin previo aviso ni posibilidad de apelación, bajo el argumento de "riesgos reputacionales".
Trump alega que fue discriminado por sus posturas políticas y que la acción del banco forma parte de una tendencia preocupante en el sistema financiero: excluir a clientes por razones ideológicas. “Esta decisión unilateral estuvo motivada por creencias progresistas e infundadas contra el presidente Trump”, argumenta su equipo legal.
Desde JPMorgan, la portavoz Patricia Wexler rechazó las acusaciones y aseguró que el banco no cierra cuentas por razones políticas o religiosas, sino únicamente por cumplimiento normativo. “Creemos que la demanda carece de fundamento”, declaró.
Esta no es la primera vez que Trump enfrenta conflictos con la banca. En 2025, la Organización Trump demandó también a Capital One por el cierre de más de 300 cuentas. Además, el propio presidente firmó una orden ejecutiva en agosto de 2025 para prohibir la desbancarización por razones políticas o religiosas.
La demanda contra JPMorgan incluye cargos por difamación comercial, prácticas engañosas, y violación del principio de buena fe, y exige además un juicio con jurado.