En las últimas semanas, la desaparición de Daiane Alves de Souza, en la ciudad brasileña de Caldas Novas, intrigó a todo Brasil y trascendió fronteras, debido al misterioso modo en que se produjo.
Tal como informáramos, el pasado 17 de diciembre Alves estaba en su apartamento cuando se produjo un corte de luz que no afectó al resto del edificio. En ese momento le mandó un video a una amiga explicándole la situación.
Luego —y tal como lo muestran los registros de las cámaras del edificio— tomó el ascensor y fue hasta la planta baja, para saber si allí había alguna notificación de la compañía eléctrica. De camino se encontró con un vecino, a quien le comentó lo ocurrido y dio que estaba a día con las facturas, por lo que no deberían cortarle el servicio. también dijo que no descartaba que alguien estuviera “jugando" con las llaves de los contadores.
Durante su recorrido, la mujer filmaba un nuevo video, pero este no llegó a enviárselo a nadie, y su teléfono no fue encontrado
Posteriormente, la mujer regresó al ascensor y bajó hasta el sótano para chequear los tableros de electricidad. La cámara de la cabina la muestra salir y adentrarse en la oscuridad del subsuelo. Esa fue su última imagen con vida.
Luego, a medida que se conocían pormenores, la intriga aumentó. Por ejemplo, la madre de la joven destacó que su hija había bajado solo con ropa de entrecasa y sin siquiera recoger sus lentes de aumento, lo que descartaba la idea de que se hubiera ido por su cuenta.
La progenitora fue quien descubrió la ausencia de la mujer, cuando a la mañana siguiente fue a su apartamento. Contó que la puerta de la unidad estaba trancada, aunque su hija bajo sin llaves y no fue quien trancó.
En las indagatorias en el vecindario surgieron indicios de una relación conflictiva entre Alves y otros residentes. La mujer trabajaba como agente inmobiliaria y administraba varios apartamentos en el condominio. Por esa razón, el año pasado se presentaron varias demandas.
Al parecer, la mujer no era popular entre sus cohabitantes. Tiempo atrás se hizo una juntada de firmas pidiendo su expulsión del edificio, y 54 de los 58 apartamentos la suscribieron.
Esta circunstancia desató todo tipo de especulaciones en redes sociales. Algunos internautas aseguran que el corte de luz fue una trampa para atraerla el sótano, y que la desaparición debe ser obra de alguien del mismo edificio.
Se confirma lo peor
En las últimas horas, las investigaciones condujeron a la detención de tres personas, una de las cuales confesó el asesinato de la mujer y condujo a la policía hasta el punto donde se había desecho del cadáver.
Se trata de Cleber Rosa de Oliveira, de 49 años y administrador del edificio en el que vivía Alves, y con quien había mantenido diferencias con denuncias cruzadas. La policía también detuvo Maykon Douglas de Oliveira, hijo del administrador, y a un portero del condominio, cuya identidad no se divulgó. Ambos son considerados como posibles encubridores del homicida confeso.
Según informó la reportera Ludmilla Rodrigues, de TV Anhanguera, Cléber Rosa de Oliveira fue arrestado en la madrugada del miércoles. Tras confesar el crimen, condujo a los agentes hasta un área de bosque a quince kilómetros de la ciudad.
De acuerdo con el citado informe, el cuerpo fue encontrado en estado esquelético. Interrogado, el administrador del edificio declaró que actuó solo y que no hubo planificación. En concreto, dijo que se encontró con su vecina en el sótano, allí “discutieron acaloradamente” y la mató. Sin embargo, las pericias habían demostrado manipulación en el tablero eléctrico del apartamento de la mujer, lo que sugiere una emboscada.
Un historial de denuncias
El 19 de enero, dos días después de la desaparición de Daiane, Cleber Rosa fue imputado por el Ministerio Público por el delito de acoso con agravante de abuso de poder. Con esa imputación ya eran doce los casos relacionados con Daiane y Cléber.
Según la denuncia presentada por el fiscal Cristhiano Menezes da Silva Caires, Cleber habría utilizado su posición de administrador del edificio para crear obstáculos en la rutina de Daiane, vigilándola a través del sistema de cámaras del edificio y sometiéndola a situaciones embarazosas.
Según la denuncia, la conducta del administrador del edificio incluyó interferir en la prestación de servicios esenciales a los apartamentos administrados por Daiane, como agua, electricidad, gas e internet.
Por su parte, Cleber también había radicado una denuncia contra su víctima, a la que acusaba de allanamiento de morada, por presuntamente acceder sin autorización a la oficina del administrador.