Luego de que el presidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, anunciara que el país norteamericano gobernará Venezuela hasta que haya una transición “segura” y “apropiada”, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano ordenó en paralelo a Delcy Rodríguez, vicepresidenta del gobierno de Nicolás Maduro, asumir de forma interina como Presidenta del país.
El órgano judicial supremo de Venezuela dictó “que Rodríguez asuma y ejerza en condición de encargada todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta”, con el fin de “garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”.
La orden interpreta que la ausencia de Nicolás Maduro es temporal, estableciendo un plazo de 90 días para que la vicepresidenta asuma las funciones presidenciales, con la posibilidad de prorrogarlo por tres meses adicionales si así lo aprueba el Parlamento. En caso de declararse la falta absoluta de Maduro, la ley exige llamar a elecciones en los 30 días siguientes.
La decisión ocurre unas horas después de que se confirmara que Nicolás Maduro se encuentra en el Metropolitan Detention Center en Brooklyn, donde afrontará en un tribunal federal cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas.
Además, la designación de Rodríguez ocurre en paralelo al anuncio de Trump de que los miembros de su equipo de seguridad serán los líderes del proceso de transición y del control de Venezuela hasta alcanzar “una transición apropiada”. La incertidumbre es grande porque el mandatario norteamericano aún no detalló cómo se llevará a cabo, y parece excluir del proceso a la principal líder opositora venezolana María Corina Machado, de la cual opinó que le “sería muy difícil” presidir Venezuela debido a que “no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país”.