El politólogo Eduardo Bottinelli presentó en la noche de este miércoles el último relevamiento de Factum, la encuestadora que dirige, que tuvo como objetivo medir el posicionamiento, el interés y el nivel de desilusión de los ciudadanos uruguayos con la política local al mes de diciembre de 2025.

La encuesta, presentada durante el informativo central de VTV, señaló que, únicamente, un 9% de los consultados se siente dentro del “oficialismo cerrado”, es decir que “apoya al gobierno en cualquier circunstancia”, mientras que solo un 6% está en el otro extremo: “oposición cerrada, que critica al gobierno en cualquier circunstancia”.

En cuanto a las posturas más conciliadoras, un 22% se reconoce dentro de un “oficialismo abierto”: personas que votaron al actual gobierno, pero “reconocen valores dentro de la oposición”. En la posición contrapuesta hay un 18%, y hay un 13% que se define como “dialoguista”, es decir que “no tiene posición partidaria y espera definiciones pragmáticas”.

Por fuera de este espectro, hay un 28% de la población que, según el trabajo de Factum, comprendería a un 9% de los encuestados que contestó que está “desinteresado” de la política, mientras que un 19% se definió como “descreído” de la política. Además, un 4% dijo no saber o no tener opinión.

“Tenemos una gran foto que nos muestra que 5 de cada 10 ciudadanos se sitúan en las posiciones intermedias, hay casi tres de cada 10 que se sitúan afuera y queda el resto: un 15% que se sitúa en las posiciones extremas, que son, en general, los que vemos más en las redes sociales y repercusiones mediáticas”, señaló Bottinelli.

En una segunda parte de su presentación, el director de Factum comparó los resultados de la encuesta actual con una similar realizada en agosto de 2025. Allí, los porcentajes se mantuvieron estables en cuanto al posicionamiento político, pero se detectó un “leve incremento” en las posturas cerradas: pasó de 10% a 15% en el relevamiento más reciente.

Por último, la encuesta estableció que no hay grandes diferencias etarias en el grupo de votantes que está desinteresado o descreído de la política, pero sí las hay cuando se desagregan estas dos posturas. “A medida que aumenta la edad, desciende la cantidad de personas desinteresadas en la política, y el descreimiento en la política aumenta con la edad”, finalizó el politólogo.