El fenómeno llamado "carpooling" no es nuevo en el mundo, particularmente en los países desarrollados. En las naciones donde el tráfico se ha convertido en un problema severo, no sólo a raíz de los atascamientos de tránsito sino también por las emisiones nocivas para el medioambiente, el "carpooling "surgió como una forma de descongestionar las vías vehiculares. Además, este sistema es cada vez mejor visto a nivel de responsabilidad empresarial, con compañías que fomentan que sus empleados viajen en menos coches y coordinen los viajes.
El "carpooling" consiste justamente en eso, en coordinar viajes de varias personas en coches de particulares, reduciendo los costos de nafta, peajes y también evitando la dependencia del transporte colectivo. Si bien como sistema se usa desde mediados de los '70, fue la la llegada de Internet la que facilitó la coordinación y potenció el fenómeno.
En Uruguay el "carpooling" recién acaba de llegar, al menos como método organizado. Un grupo de uruguayos lanzó un sitio web que nuclea este sistema de "dedo virtual", mediante el cual los ciudadanos solicitan u ofrecen lugar en sus autos para determinados destinos.
Según comentó uno de sus responsables a Montevideo Portal, el proyecto está pensado en principio para el verano, pero la intención es continuarlo todo el año, en vistas de que mucha gente se mueve a diario de la Ciudad de la Costa a Montevideo a trabajar.
Sus impulsores destacan como ventajas el "ahorro de combustible, descongestión del tránsito, cuidado del medio vía disminución de emisiones y una forma divertida de conocer gente y viajar de forma segura, ya que se conoce de antemano con quien se comparte el trayecto".
Las personas publican o buscan en los avisos del sitio (www.voycontigo.com.uy) uno que coincida con sus necesidades para compartir un trayecto, y a partir de allí se los interesados se ponen en contacto. Ambas partes, luego del viaje, dejan sus comentarios, puntúan a la contraparte y la recomiendan -o no- a sus amigos, generando de ese modo una "reputación" para próximos viajes.
De este modo, los creadores del proyecto intentan tranquilizar a los usuarios en cuanto a la seguridad de sus viajes, uno de los temas que a priori puede generar más desconfianza. Para usar el servicio los usuarios deben registrarse en el sitio y completar sus datos personales, lo que de acuerdo a los creadores de la red da ciertas garantía.
Si bien desde la página no se corroboran todos los datos, "el tema de tener por lo menos un contacto previo te permite charlar con la persona e incluso pedirle la matrícula del auto. También tenés el mail, que es real porque nosotros pedimos una confirmación", aclaran los responsables.
En otros sitios similares -como los de la red de "coachsurfing", de alojamiento- esta seguridad la da el feedback que tienen los usuarios registrados, que permiten saber quién es la persona con la que uno se va a encontrar y cuál es su historial. De todos modos, los impulsores de Voy Contigo están pensando en formas de implementar un sistema de usuario certificado que se pondrá en práctica más adelante.