La ciudad de Minas (Lavalleja) se ha visto conmovida en los últimos días por una serie de casos de suicidio que se vinculan con la UTU de la capital departamental. El último fue un funcionario policial, Fabio García, quien era director de un colegio de la ciudad y profesor del centro educativo técnico. 

Sin embargo, desde comienzos de julio hasta ahora también se suicidaron una docente, que era exalumna de la UTU, y una estudiante. Con respecto a la profesora, al igual que el efectivo policial, dejó una carta de despedida. 

El texto denotaba, según supo Montevideo Portal, que la mujer sufría de depresión desde hacía varios meses hasta que tomó la fatal decisión de quitarse la vida. Si bien es uno de los casos que la Policía investiga, entiende que está claro el “detonante” del fallecimiento. 

Sin embargo, lo que no está claro es la muerte del efectivo policial, quien simplemente dejó un texto de despedida en su oficina para luego quitarse la vida. El hombre era el encargado de la parte logística y de administrar el equipamiento policial para los demás efectivos. 

De hecho, llegó a ese puesto a través de un concurso, pero fuentes policiales reconocieron que estaba “sobrecalificado” porque poseía muchos conocimientos técnicos y reunía cerca de 30 capacitaciones aprobadas.

Los informantes lo calificaron como alguien “muy católico”, que derrochaba “alegría” y tenía una familia formada hace ya varios años. “No era una persona que tuviera apremios económicos y siempre estaba vinculado a la Iglesia local a través de diferentes actividades, sobre todo por el colegio que dirigía”, añadieron. 

En este sentido, bajo el entendido de que las autoridades no tienen conocimiento del “detonante” de la muerte, se reunirán en las próximas horas con una directora de la UTU y otra encargada del colegio donde el hombre trabajaba para saber si en el correr de estas semanas ellas notaron algo extraño. 

La problemática de la salud mental en Lavalleja, sobre todo en Minas, es extendida ante la falta de profesionales en la materia a nivel público. El hospital local de ASSE cuenta con solo una psiquiatra y, cuando ella sale de licencia o no puede atender, no hay quien la cubra. 

La Policía también se enfrenta a esta problemática cuando detiene a personas con problemas de salud mental, sobre las cuales sabe que no se podrá formalizar una investigación porque son inimputables. 

Sin embargo, en algunos casos se los libera antes de tiempo ante la imposibilidad de que un profesional pueda hacer un informe psiquiátrico del detenido.   

Línea Vida: 0800 0767 *0767.

Línea de apoyo emocional: 0800 1920.

Funcionan durante las 24 horas, todos los días del año, sin importar a qué prestador de salud esté afiliada la persona que consulte.