"Reitero frente a la comunidad internacional el reclamo por los derechos soberanos irrenunciables e imprescriptibles" de Argentina sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, señaló el ministro de Relaciones Exteriores argentino ante ese órgano de la ONU.
Ese comité adoptó hoy sin votación una resolución, auspiciada por Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, que subraya que "el mantenimiento de situaciones coloniales es incompatible con el ideal de paz universal de las Naciones Unidas".
Timerman defendió de nuevo las peticiones de su país sobre ese archipiélago que el Reino Unido ocupa desde 1833 y que enfrentó a los dos países en una guerra en 1982 en la que murieron 255 militares británicos y más de 650 argentinos.
El ministro, que recordó las repetidas veces en que la Asamblea General ha pedido terminar con el colonialismo, acusó al Reino Unido de rehusarse a retomar ese proceso de negociación a pesar de los múltiples llamamientos de la comunidad internacional.
"Es como si el Reino Unido, amparado en su calidad de miembro permanente del Consejo de Seguridad y de los privilegios que detenta en esa condición, interpretara que un conflicto militar le otorgara derechos y lo eximiera de sus obligaciones internacionales conforme al derecho internacional, posición inadmisible por parte de un miembro responsable de esta Organización", dijo.
Desde 1989, el Comité de Descolonización estudia el caso de la soberanía de ese archipiélago y este año lo hace mientras se han incrementado en los últimos días los cruces de declaraciones entre el primer ministro británico, David Cameron, y la presidenta argentina, Cristina Fernández.
La semana pasada, Cameron reiteró que la soberanía de las islas Malvinas no es negociable "mientras quieran ser territorio soberano británico" y aseguró que ése era "el punto final de la historia".
Fernández reaccionó entonces y tildó las declaraciones del primer ministro británico de "casi una estupidez", al tiempo que indicó que el Reino Unido sigue siendo "una burda potencia colonial en decadencia en pleno siglo XXI".
Timerman denunció también "las ilegales actividades británicas de exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables en los archipiélagos y aguas en disputa", que consideró una violación del derecho internacional.
Igualmente se refirió a la presencia militar británica y a sus ejercicios militares en el archipiélago, que consideró como "un motivo de preocupación" para la región.
El ministro argentino de Exteriores reiteró la "permanente voluntad negociadora" de Buenos Aires frente a que "el Reino Unido permanece impertérrito ante los llamamientos de la comunidad internacional".
Agregó que la actitud británica es "preocupante" por proceder de un miembro permanente del Consejo de Seguridad y "poco creíble" su discurso a favor de la solución pacífica de las controversias, cuando se niega a asumir sus propias obligaciones internacionales.
En el documento aprobado hoy, la ONU "lamenta que, pese al amplio respaldo internacional a una negociación entre los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido que incluya todos los aspectos sobre el futuro de las Islas Malvinas, aún no hayan comenzado a aplicarse las resoluciones de la Asamblea General sobre esta cuestión".
Asimismo pide a los Gobiernos de Fernández y Cameron que "afiancen el actual proceso de diálogo y cooperación mediante la reanudación de las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica" a este conflicto.
Igualmente reitera su apoyo a las gestiones del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para ayudar a las partes a cumplir las anteriores resoluciones adoptadas por la Asamblea y decide mantener en examen la cuestión de las Malvinas respecto a las directrices ya dadas y que pueda dar al respecto la Asamblea General.
Con información de EFE