Este domingo cierra la semana de Turismo, y con ella, la temporada de vacaciones para muchos uruguayos. Al igual que durante el periodo estival, la emergencia sanitaria por coronavirus afectó al sector turístico, generando niveles de ocupación por debajo de lo habitual para esta época.

En diálogo con Montevideo Portal, el vicepresidente de la Cámara de Turismo, Carlos Pera, señaló que fue una semana con movimiento "discreto" en todo el país.

Como era de esperar, fue "mucho mejor" que la semana de Turismo de 2020, cuando la movilidad era menor. "El año pasado fue una catarata de cancelaciones, tanto que los hoteles quedaron en 0 reservas y la mayoría cerró. Ahora muchos hoteles pudieron estar abiertos", expresó.

Pera reafirmó que tanto en Colonia, como en Maldonado y Rocha la ocupación fue "discreta", y lamentó "situaciones extrañas" que determinaron las autoridades con respecto a los centros termales del litoral norte del país.

"Cerraron los parques termales (públicos), pero el intendente de Salto cerró los hoteles, que son propiedad privada, sin ninguna otra causa que justifique. El hotel con aforo (limitado) podía funcionar. En ese departamento se favoreció a los establecimientos de alojamiento que están en forma ilegal, que no tienen control", criticó.

Tal como se informara, el intendente Andrés Lima justificó esta decisión en la necesidad de reducir la movilidad. El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, cerró los centros termales públicos pero permitió que trabajen los emprendimientos privados, con los protocolos aprobados.

Maldonado

Martín Laventure, director de Turismo de Maldonado, dijo a Montevideo Portal que hubo "cierto movimiento" en el departamento pero que se trató principalmente de personas que ocupan sus casas.

Con respecto a la ocupación, indicó que estuvo "entre el 30% y el 40% del aforo permitido". "La ocupación hotelera fue muy desigual. Hubo algunos hoteles con ocupación muy aceptable y otros con casi nada", dijo.

De todas formas, destacó que casi todos los hospedajes que abrieron sus puertas durante el verano volvieron a hacerlo durante semana de Turismo.

Laventure explicó que, al igual que durante la temporada veraniega, se registró un mayor movimiento en balnearios como Piriápolis, que depende en mayor medida del turismo interno, que en otros puntos como La Barra o José Ignacio, que cada año recibe turistas extranjeros.

En cuanto a la gastronomía, señaló que hubo "algo de movimiento".

Rocha

En Rocha también hubo mayoría de "gente de doble residencia", es decir, los propietarios de las casas, según detalló Federico Zerbino, director de Turismo del departamento.

El punto más alto de movimiento se dio entre el jueves y el sábado. En el promedio semanal, la ocupación estuvo cerca del 25% del total de la capacidad.

"Había gente circulando. Mucha gente vino por el día e hizo los distintos balnearios. En Punta del Diablo, por ejemplo, la oferta gastronómica trabajo bastante bien, no así el alojamiento", declaró.

Zerbino comparó la ocupación de semana de Turismo con un "fin de semana de marzo en un año común".

Por otra parte, lamentó que haya "pocos establecimientos abiertos". "Está tan castigado el sector del hospedaje, que ante la incertidumbre prefieren cerrar para achicar gastos", dijo.

Con respecto a los balnearios, el Chuy fue el más afectado ("No existió"), mientras que La Paloma y Punta del Diablo trabajaron "bien".