Un helicóptero que realizaba vuelos panorámicos para turistas se desplomó este sábado en Río de Janeiro y dejó cuatro muertos: el piloto y tres turistas colombianas que eran miembros de una misma familia. Los cuerpos aún no han sido identificados formalmente, pero la cónsul general de Colombia en la ciudad, Diana Páez, confirmó a la agencia EFE los datos de las presuntas víctimas.
Las tres colombianas eran Lida Rocío Cubillos, la abuela; Wendy Manrique Cubillos, una hija; y la menor de edad Sofía Murillo Manrique, la nieta. Habían viajado a Río de Janeiro para celebrar los 15 años de una de las jóvenes de la familia, y otros tres familiares suyos estaban en tierra esperando hacer el mismo vuelo a continuación. Esos tres se salvaron.
El helicóptero cayó en una zona boscosa de difícil acceso cerca de la Vista Chinesa, un popular mirador con vistas sobre la ciudad y el mar. El impacto provocó un incendio en el lugar, lo que obligó a movilizar militares especializados en combate del fuego y complicó el trabajo de los bomberos para retirar los cuerpos.
La cónsul Páez indicó que dos de los cadáveres están “totalmente incinerados”, lo que dificulta una identificación rápida por parte de los forenses.
La Policía Civil de Río de Janeiro informó en un comunicado que los cuerpos ya fueron trasladados al instituto forense y pasarán por una pericia de identificación, cuyos resultados serán cotejados con los datos del registro del vuelo. Las causas de la caída serán determinadas por el Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos.
El alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, pidió a la Agencia Nacional de Aviación Civil que “intensifique” la fiscalización de los vuelos de helicóptero, cada vez más frecuentes en la ciudad, y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas.
Con información de EFE.