El portavoz del Ministerio de Sanidad de Gaza, Ashraf Al Qudra, alertó este domingo de la muerte de un octavo paciente en el Hospital Naser, en Jan Yunis, debido a la falta de reservas de oxígeno y acusó al Ejército israelí de haber dejado fuera de servicio al establecimiento.

“La ocupación israelí convirtió el complejo médico Naser en un cuartel militar y lo dejó fuera de servicio”, dijo hoy Ashraf al Qudra en un comunicado, en el que denunció que “retuvieron al personal médico durante horas en el edificio de maternidad, donde fueron esposados, golpeados y desnudados”.

Además, según Al Qudra, debido al asedio militar que se prolongó durante 25 días, el hospital estuvo al menos tres días sin electricidad, lo que provocó la interrupción del suministro de oxígeno y la muerte hoy de “un octavo paciente”.

“Las fuerzas de ocupación israelíes aún impiden que el combustible (para los generadores), alimentos y suministros médicos lleguen a muchos hospitales de Gaza, incluido el hospital Naser”, añadió el portavoz.

Este domingo, el Ejército de Israel anunció haber detenido, en tres días, a cientos de milicianos dentro del establecimiento, entre los que se incluiría algunos de quienes “participaron en la masacre del 7 de octubre, otros con pistas hacia los rehenes, así como importantes agentes” del grupo islamista palestino Hamás.

Esos detenidos “fueron trasladados para ser sometidos a más investigaciones por parte de las fuerzas de seguridad”, detalla el mismo comunicado militar.

Pero según Al Qudra, entre los detenidos hay 70 miembros del personal médico y solo quedan 25 en el Hospital Naser, lo que según el portavoz impediría atender casos que requieren atención clínica especializada.

El Ejército también aseguró haber hallado “grandes cantidades de armas”, algunas de ellas escondidas en un vehículo que habría sido utilizado durante el ataque del 7 de octubre, así como “un vehículo perteneciente al Kibutz de Nir Oz, que probablemente había sido robado”.

Por su parte, al Qudra aseguró hoy que las tropas israelíes también apresaron a “decenas de pacientes que estaban siendo tratados en camillas y no podían moverse” y que se encuentran en paradero desconocido.

“Tememos por la muerte de decenas de (pacientes con) casos graves”, alertó Al Qudra. En medio de esta situación “tres mujeres, entre ellas una médico, dieron a luz en el complejo médico en circunstancias extremas e inseguras, donde falta agua, comida, electricidad y la higiene es muy deficiente”.

Israel irrumpió el jueves en el hospital Naser alegando que Hamás empleaba sus instalaciones y que en ellas había retenido a rehenes. Como prueba, mostró medicamentos todavía sellados y hallados en el hospital con los nombres de algunos de los secuestrados.

El canal 12 israelí de noticias informó de que al menos parte de esas medicinas habían sido enviadas a Hamás por los propios familiares como parte de una iniciativa privada, pero parece que no se habían repartido entre los cautivos.

EFE