Debido a una excesiva necesidad de ajustarse a los parámetros de belleza actual, miles de mujeres de todo el mundo enfrentan cirugías plásticas, experimentan diferentes tipos de tratamiento y alteran sus hábitos alimenticios con el fin de obtener un cuerpo escultural o una apariencia jovial.

¿Qué significa la belleza para las mujeres de hoy? ¿Cómo se relaciona este imaginario con el bienestar de las mujeres? ¿Se podría hablar y pensar sobre la belleza femenina en términos más auténticos, satisfactorios y enriquecedores? ¿Cómo colaboran los medios masivos de comunicación a instalar una idea acerca de la belleza femenina?

Con la intención de obtener respuestas a estas preguntas y entender mejor a las mujeres y su relación con la belleza, Dove, marca de cosmética de Unilever, decidió encargar el estudio La Verdad acerca de la Belleza , que le permitió explorar empíricamente qué significa la belleza para las mujeres de hoy y su relación con el bienestar, la felicidad y la autoestima.

DOVE encomendó esta misión a StrategyOne -una empresa dedicada a investigación aplicada con sede en Nueva York- en colaboración con Nancy Etcoff, psicóloga del Hospital General de Massachussets y miembro del Programa de Estética y Bienestar de la Universidad de Harvard. También participó la Dra. Susie Orbach, experta en psicología femenina de la Escuela de Economía de Londres.

La investigación se realizó a nivel mundial y las conclusiones del estudio se basan en datos cualitativos recogidos de una encuesta global realizada a 3.200 mujeres de entre 18 y 64 años, pertenecientes a diez países del mundo: Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Italia, Francia, Portugal, Países Bajos, Brasil, Argentina y Japón (entrevistas realizadas entre febrero y marzo de 2004).

El estudio trató de determinar cuán cómodas se sentían las mujeres del mundo usando la palabra "bella" para describirse a sí mismas; su nivel de satisfacción con su propia belleza física; el impacto de la misma sobre su sensación de bienestar y la importancia que le otorgan a la belleza en su realización personal.

Un dato revelador indica que la mayoría de las mujeres no está satisfecha con su belleza y atractivo físico; el peso o la forma del cuerpo las incomoda. Entrando en detalles de la investigación se puede destacar que sólo el 13% del total de las mujeres dicen que están muy satisfechas con su belleza, 12% con su atractivo físico, el 17% con su atractivo facial y el 13% con el peso y forma de su cuerpo.

La investigación demostró que casi la mitad de las mujeres (48%) están de acuerdo (8, 9 ó 10 en una escala de 10 puntos) con la siguiente afirmación: "Cuando me siento menos hermosa, me siento peor conmigo misma en general", lo que claramente ilustra el impacto que la belleza física puede tener sobre la autoestima y la felicidad en general.

El estudio de La Verdad acerca de la Belleza tuvo como objetivo interpretar y reconstruir las percepciones de las mujeres acerca de la belleza femenina. El mismo muestra que globalmente las mujeres tienen puntos de vista notablemente similares sobre la belleza.

El estudio señala que la palabra "belleza" es utilizada -en muchas formas- como una definición funcional y exclusiva de "atractivo físico". Esta definición de belleza es poderosamente transmitida a través de los medios masivos y ha sido asimilada por la cultura popular. Es este ideal el que utilizan muchas mujeres para medirse a sí mismas y su aspiración por alcanzarlo genera importantes frustraciones cuando descubren que este parámetro es extremadamente difícil de lograr. De esta forma las mujeres no consiguen pensarse a sí mismas como hermosas, con las consecuencias emocionales que estas situaciones pueden generar.

Sin embargo, las conclusiones de esta investigación sintetizan que los componentes de la "belleza real" incluyen, además del atractivo físico, la felicidad, la amabilidad, la virtud, la dignidad, el amor, la autenticidad y la autorrealización.

Siendo Dove una marca de cosmética con los recursos para diseminar imágenes de la belleza femenina que llegan a millones de mujeres en todo el mundo, toma el compromiso de comunicar mensajes auténticos acerca de la belleza femenina, con la intención de ampliar el estereotipo de belleza actual. Debido a que es conciente de la llegada que tienen los medios de comunicación masiva a millones de mujeres en el mundo, Dove asume la responsabilidad de transmitir imágenes y retratos de la belleza femenina que posean profundidad, dimensión y autenticidad. DOVE quiere ser parte del re-descubrimiento de la "belleza real".

DATOS ALARMANTES

Como parte inicial de la metodología del estudio, se realizó una revisión sobre la literatura contemporánea acerca de la belleza y la apariencia, y su relación con la autoestima. Las fuentes utilizadas incluyen: investigación académica; artículos de prensa, páginas web y libros. Este trabajo permitió una mejor comprensión global del asunto y reveló algunos datos tan curiosos como alarmantes.

Un artículo publicado en Time Asia, de 2001, por ejemplo, informó que algunas mujeres chinas se someten a cirugías dolorosas para alargarse las piernas argumentando que se les han negado puestos atractivos de trabajo porque eran "demasiado bajitas."

En Israel, investigadores concluyeron que la anorexia nerviosa ha aumentado vertiginosamente en todo el mundo desde la década del ´70, probablemente como consecuencia de los cambios producidos en las normas culturales y en los conceptos de belleza femenina y el creciente ingreso de valores occidentales en otros países. Asimismo, un estudio muy publicitado mostró que las culturas aisladas adquirirían rápidamente modelos occidentales de belleza una vez expuestas a la televisión.

Según lo publicado en la British Journal of Psychiatry (junio de 2002), investigadores de la Escuela Médica de Harvard descubrieron que la exposición a la televisión aumentó drásticamente el deseo de seguir una dieta entre las mujeres de Fiji. La Dra Anne Becker, investigadora principal, entrevistó e investigó a dos grupos de colegialas de Fiji unas pocas semanas después de la introducción de la televisión en 1995, y nuevamente en 1998.

Al comienzo del estudio (antes del contacto con la televisión) seguir una dieta se clasificaba como "un concepto poco familiar." Sin embargo, tres años más tarde, el 69% de las chicas había seguido una dieta, el 75% se sentía "demasiado grande o gorda" y una de cada ocho mujeres era bulímica. Era tres veces más probable que las personas que vivían en una casa donde había un televisor mostraran síntomas de un trastorno alimenticio. El estudio detectó que "el impacto de la televisión es especialmente profundo, dado que influyeron en largas tradiciones culturales que anteriormente parecían sostenerse contra las dietas, las purgas y la disconformidad corporal en Fiji."

(Material proporcionado por Initiative para DOVE)